Querida Yegua:
Te escribo, sin querer escribir porque temo la respuesta que me darás.
Te cuento. A él lo conocí hace algunos años. Me encantó de inmediato; sin embargo, no pasó nada hasta meses después. Luego de algunas miradas un tanto confusas, terminamos manteniendo una “no relación” esporádica, furtiva, de encuentros casuales y de pasarlo bien a ratos. Eso duró 2 ó 3 años.
Poco tardamos en darnos cuenta que además teníamos un buen feeling, que las conversaciones eran interesantes y que éramos muy buenas compañías. ¿Por qué siempre quedamos en lo esporádico? Porque esa era la idea, porque siempre alguno hizo, deshizo o dijo algo que nos mantuvo en el status de “nada serio” (y reconozco que a veces metí la pata bien metida, aunque nada que no se pueda superar con el tiempo).
El punto es que entonces él tenía una amiga, bastante menor, siempre pegada como lapa. Como bien me temía, la “amiga” creció y de tanto estar en su vida terminó pololeando con él (palabras textuales del personaje). Con el tiempo supongo que se hizo imprescindible, no lo sé.
En dos años ha terminado 4 veces con ella, quién después de cada término, publica durante meses en cualquier medio cibernético existente frases como “eres mi vida”, “te necesito para vivir”, “te amo incondicionalmente” y en cada evento social, llega con su usual estilo “me cuelgo de su cuello” hasta que vuelve con él.
Hace casi dos años nosotros somos sólo amigos aunque poco nos hemos visto. Las últimas dos semanas por casi casualidades hemos salido un par de veces y ¡Me encanta! Lo he conocido más aún. Ya no pasa nada entre nosotros, salvo la buena compañía y conversaciones de siempre, las miradas mutuas evaluando si hay algo más y a la vez, los intentos de no acercarse demasiado.
No lo puedo evitar, me paso el rollo y lo quiero sólo para mí. Sé que la ‘niña’ existe pero inevitablemente la multiplico por cero. El hecho de salir y que no pase nada me enreda más ya que no me puedo refugiar en el típico “fresco”, “patudo”, “sin vergüenza” (aunque en el fondo lo sea). Por otro lado, no me queda clara la posición de “sólo amigos”. Y aquí estoy, sin pan ni pedazos (aunque yo quiero el pan completo y nada de pedazos). Y sin saber si salir pronto de aquí, o al contrario… tomar de una vez el toro por las astas, aunque no sé qué signifique eso.
Y si fuera así… ¿Cómo hacerlo sin darme contra la pared? O por lo menos aumentar las posibilidades de éxito?
Desenfocada y confundida
Estimada Desenfocada y confundida :
Difícil misión me ha puesto, qué extraño que pensaras que mi respuesta era clara. Tuve que meditarla bastante.
Creo que una no debe hacerse cargos de los pesos muertos que acarrear el chico que nos gusta, sí considerarlos, o sea no hacerse la tonta con ellos y pensar que desaparecen por arte de magia. Y cuando digo peso muerto, me refiero a la niñita esa que le cuelga como berruga.
La mejor manera de averiguar si son más que amigos es generando el ambiente para darse unos buenos besos. Sugiero una cita en un día frío a ver una buena película bien tapaditos en un sillón (idealmente una cama) y así, bien acurrucados, puede hablarle cerquita y mirarlo a los ojos y ups! Besos!
Creo el sujeto te gusta harto más de lo que estás dispuesta a asumir, lo que hace que el riesgo valga la pena. Si resulta y él engancha solito se irá deshaciendo de la lapa esa. Las niñas terminan aburriendo, ya verá.
Yegua
Cuéntame tu historia a palabradeyegua@gmail.com y veré que te puedo aconsejar. Las cartas no deben ser en más de 20 líneas, por favor. Y acá publicaré todos los jueves mi consejo y así todas/os podremos opinar y capaz que algún comentario te ayude a solucionar el problema.






Mayo 15th, 2008 at 13:36
mmm… sí… pues claramente hay que averiguar primero qué tanto es el gusto, y si hay ese gusto, saber si vale la pena preocuparse por la “berruga” (AJAJAJAJA)
En todo caso, igual pienso que una berruga es molesta, y él solo querrá deshacerse de ella…
seca la yegua… me gusta esos “epítetos épicos” que se manda…
jejeje
Mayo 15th, 2008 at 15:02
Mmmm, no se, creo que si la desenfocada suponia la respuesta es porque esperaba que la Yegua le dijera que saliera arrancando. Pero nuestra Yegua querida es tan suspicas, que la mando a los brazos de ese chico despistado. Jajajaja
Vaya y juegue desenfocada que puede salir algo bueno de ahi.
saludos
Mayo 15th, 2008 at 16:57
desenfocada…mas que eso esta desinformada ya que no tiene claro k es lo k kiere él..creo que no debe temer tanto, después de todo su “no relación” o como lo llame no fue corta…como si algo hubiera kedado inconcluso,
además por algo se estan viendo nuevamente y al parecer le esta dedicando bastante tiempo a usted y no a la “niña”
echele pa’lante no mas…que puede perder!!
Saludos fraternos.
Mayo 15th, 2008 at 22:05
shu…mala la cosa, porque ellos siempre dicen que no estan ni ahi con pero al final nunca la dejan…
Mayo 16th, 2008 at 3:23
De acuerdo con las niñitas… juegue!!! Mira, hay que hacerla piola, tranqui, pero sin tregua…. ¿se entiende? Creo que debes generar un encuentro menos formal y coquetearle un poco… creo que las cosas se van a dar.
Animo amiga y por último, que nadie diga que fue una cobarde y dejó pasar la oportunidad de recomenzar.
Mayo 17th, 2008 at 18:29
échele pa delante no más y vea qué pasa
Mayo 22nd, 2008 at 14:16
Tírese.. y TíreseLO…
Si la cosa resulta: bakán… y si no, lo toma’o y lo baila’o no te lo quita nadie y aplica Next.
Disfrute!