
Vivía yo en Valparaíso, estudiaba, y trabajaba los fines de semana en la Sebastiana y lo odiaba, como cualquier trabajo que deba hacer. Pero un día, un día de verano, luminoso, alegre y lleno de colores, apareció él en la Sebastiana, el príncipe italiano, Alessio (le llamaremos). Contaré el grueso de la historia, no lo detalles… si puedo… a petición de algunas de las chicas de 30…
Él trabajaba en unos cruceros ingleses para juntar dinero, porque quería tener un hotel en la Toscana. Era guapo como debe ser un príncipe, alto como el día e inteligente como no pensaba que podía haber hombre en el mundo, hablaba cinco idiomas como si fueran su lengua materna (castellano, inglés, alemán, italiano y francés) y leía a Buzzatti y Baricco. Me invitó a salir, yo acepté. Salimos. Lo llevé a recorrer Valparaíso, las escaleras, las olas, el mercado, los ascensores y, de repente, besos entre las escaleras y los ascensores. Se enamoró y se quedó conmigo. No sé muy bien si se enamoró del Puerto o de mí, pero la cosa es que se quedó. Le enseñaba castellano, él me enseñaba italiano… perfecto!

Pero yo me iba a estudiar a México, y me iba igual, o sea, aunque se cayera el mundo yo me iba. Me dijo que le había roto el corazón, que cómo le hacía eso, que él se había quedado… etc etc. Pero yo al día siguiente me fui.
Un día, - ya en México- suena el teléfono, era él, pero yo estaba en Cuernavaca con unos amigotes, así es que cuando estuve de vuelta me dieron el mensaje. “Uff”, pensé yo… Un día después, otra vez teléfono, otra vez él. Estaba en Acapulco, a 5 horas del DF, voy a verte… “Uyyy, no, no vengas”. Claro, no podía ir… para qué! Además yo ya tenía otro gusto jeje. Pero por qué haces esto, me rompes el corazón, y no quiero que vuelva a pasar.
Al año siguiente me vine a España a seguir estudiando. Un día me puse el traje de princesa y le mandé un mail… “hola, cómo estás, estoy en Barcelona, me vine a estudiar…qué tal tú?” Recibí una respuesta a la semana, estaba en Italia con su madre enferma. Así intercambiamos mails durante unos días, hasta que el 26 de diciembre a las 9 am llama y me dice qué haces, levántate y vete al aeropuerto con tu identificación, en Alitalia hay un boleto para ti.

¿¿¿QUÉ??? Pues me fui, y sí, síiiiiiiiii había un boleto para mí!!!!! No podía creerlo, era un sueño, era mentira!!
Nooo era perfecto!!
Cuando llegué, vestida de cenicienta para el baile, ahí estaba él, desapareciendo detrás de un ramo de tulipanes enorme, tan enorme como él… Fuimos a su casa a dejar mi bolso, pero su casa, oh dios mío, OH DIOS MÍO!! Era como un palacete!!! Rejas verdes enormes inalcanzables, un edificio barroco gigante, maravilloso, lleno de filigranas y frisos. “¡Por dios, Alessio, cómo nunca me dijiste que eras un príncipe!” exclamé yo alucinada. Su casa era el antiguo teatro de los reyes Borbones!!!! INCREÍBLE, para mí era increíble, yo que alucino con esas cosas, se dan cuenta?? Todo era como mágico, como si no me pasara a mí, como si fuera mentira. Hasta que un día en Capri (de hecho el día de su cumple, en enero):
-has pensado alguna vez en casarte?

-JAJAAJAJAJA claro contigo, jajajajaja y tener una casita con rejas blancas y un perro JAJAAJAJAAJAJAJAJAAAA
Mala respuesta, se ofendió, se sintió, se murió. Pero qué te pasa a ti por la cabeza?? me rompes el corazón… no quiero esto nunca más. Claro, y toda la razón!! De vuelta en Barcelona con más calma y menos inconsciencia, le mandé un mail, le expliqué mis sustos, mis autosuficiencias, mis independencias. Aunque no sé muy bien si lo entendió, porque empezó a venir cada 15 días… al principio yo trataba de que todo fuera perfecto, porque él era un príncipe italiano, era un verdadero sueño, pero no. No funcionó. Él quería venir a vivir a Barcelona y yo me agobié entera, entonces le dije que ya no podía con esta situación y que mejor nada más. Me mató. Me odió. No quiero verte nunca más, me oyes, nunca más!! Habría sido imposible no oírlo, y no supe nada de él durante dos años.
Hasta que me fui a estudiar a Inglaterra… y claro, me volví a poner el vestido de princesa y le mandé un mail. “Hola, estoy en Cambridge estudiando; el finde me iré a Londres recorrer un poco, cómo estás?” Al medio segundo tuve respuesta Pero cómo me dices esto a última hora! estoy en Londres, llámame. Lo llamé, nos encontramos, paseamos por todas partes, la abadía de Westminster, la final de Wimbledon (perfecto) el concierto de Madonna, Notting Hill, etc., etc. Perfecto!!! UN SUEÑO!!!!
Pero él esperaba algo más… y yo no, yo siempre no. Yo no quería nada de nada.
No quiero verte nunca más, no me escribas, no me llames, nada. Nunca más. N U N C A M Á S.
Y así ha sido, nunca más lo he visto, nunca más le he escrito, nunca más lo le llamado. Me quedé las fotos, un anillo y una gran y envidiable historia de princesa.





Junio 18th, 2008 at 3:06
ayyyy mujer!!!
Si a veces quiero cachetarte tanto tanto!!!
Pero te adoro, no queda otra..
Amiga, los miedos te impiden volar y vivir tantas cosas!
Mira que con un verdadero príncipe y tu nada?
Tienes del año que te pidan.. snif y a una que no le pasa ná.. que envidia y a ratos que rabia me da contigo!
Pero como dije… te adoro.. así erís tu no más, impredecible y voluntariosa..
Carola
Junio 18th, 2008 at 8:15
Buaaaaaa…llorooooooo… lo que es el autoboicoteo… a la merde!!! (o como se escriba).. Es que a veces es todo tan perfecto que somos nosotras las que por no creerlo lo echamos a perder… Buaaaaaaaa… snif , snif..
(qué románticooooo..)
Junio 18th, 2008 at 8:59
Cachetearte sería poco.
Junio 18th, 2008 at 10:51
no sé como expresar el desconcierto que siento luego de leerte, no se si te odio o te envidio, pero como, jajajajajajajaja, cuando una lo que siempre quiere es que te amen asi y tu te la farreas, uchas, por algo será, tal vez no era tan perfecto…
Junio 18th, 2008 at 11:22
Jajajaja, si yo te entiendo, paso por los mismos agobios, sustos, autosuficiencias, etc. (claro, todavía no me toca un príncipe). Y gracias, en verdad, cuando me empiecen a mirar feo les diré: “pero si ella esta peor: miren”.
Saludos.
Junio 18th, 2008 at 12:17
Me encantaría ver una foto de tu principe!
Junio 18th, 2008 at 14:43
Si no te conociera, Elisa, pensaría que es literatura, pero a veces creo que naciste para ser un personaje de novela… Por lo mismo, con cada frase me imagino una escena y en mi cabeza romanticona, creo que aún no he visto el final de esta película… me corto una y me la pego en la frente si a la vuelta de la esquina, quizá en qué paisaje de África, Australia o San Pedro de Atacama, te vuelves a encontrar con el príncipe, tocan la “Coda Te Conozco” y un beso apasionado le da el final a esta Historia absurda y pastel…
(Me gustó la historia y la foema en que la relataste… un besazo)
Junio 18th, 2008 at 15:58
Jajajaja!
Cuando no es… no es! si a una le gusta el sufrimiento, no hay caso!!
Leerte es escuchar tu voz, los tonos… todo!
Un beso, princesa medieval!
Junio 18th, 2008 at 18:00
Como olvidar aquel día que escuché por primera vez tu historia, nunca había escuchado con tanta atención a alguien, rei, me emocioné, grité, corrí al baño, no quería escuchar el final, pero fue inevitable y quise patearte. Un gran cuento de príncipe y princesa tarada, sólo espero que seas convertida en sapo por gil.
Y él con los tulipanes… nooo, pobre.. donde estará para ir a consolarlo…
Besos.
Junio 18th, 2008 at 19:53
Primero pensé que eras TONTA, despues le di una vuelta y creí que eras IMBÉCIL. Despues pensé que yo lo habría querido mucho, y cuidado y valorado como se merecía y esperaba de mi (quiero decir de ti que eres incapaz de hacerlo).
¿Y saben? estoy segura que el muy imbécil me habría dejado sufriendo botada por irse detrás de la tontorrona que no lo sabe apreciar.
Entonces, ¿quien quiere un príncipe políglota con palacio y flores para recibirte? Yo no, porque seguro que prefiere una que lo maltrate….y a fin de cuentas…¡se lo merece!
Junio 18th, 2008 at 21:05
wow, la media historia…
esto de arrancar al matrimonio es porque
una no quiere hacer lo que hemos visto a generaciones de mujeres hacer…
Junio 18th, 2008 at 21:13
Sin duda haber escuchado la historia completa fue mucho mas alucinante… mira, por lo menos te puedes morir tranquila, y decirle a tus nietos que un Principe REAL de carne y hueso se enamoro de ti…
Junio 19th, 2008 at 2:00
Noooooo lo puedo creer, pero si, a veces anhelamos tanto que llegue el principe del cuento y cuando lo tenemos enfrente nada mas ni fu ni fa.
Saludos
Junio 19th, 2008 at 16:12
Genial, dan ganas de matarte, pero entiendo que a pesar de la perfección, no resulte, se lo que es, nadie entiende por que uno siempre termina quedándose con el sapo y después más encima reclama!!!
No hay derecho !!!
Junio 19th, 2008 at 22:59
wow… no te conozco, ni creo que quieras que te conozca, porque si lo hago, lo primero que haría sería CACHETEARTE y luego PATEARTE EN EL SUELO.
Luego de eso, quizás pudiese calmar el dolor que siento por todas las que quisieran estar en tu lugar… (no me incluyo porque yo encontré a mi príncipe - que no tiene castillo, ni es políglota - pero no me importa)…
Increíble, y de seguro te vas a enamorar de un gil pelotudo que no tenga ni donde caerse muerto, que sea un fracaso profesional, un gil idiota y con mal caracter, pero un as en otras áreas (me refiero al lecho)…
Las mujeres somos seres muy especiales… muy especiales. A veces nos gusta que nos mal traten… pero eso también cansa!
Pero bueno… todo esto tiene que pasar para que finalmente encontremos a nuestro amorcito…
Se dice que hay que besar muchos sapos antes de encontrar al príncipe… Será que tú andas besando muchos príncipes antes de encontrar UN SAPO?
Ojalá no sea así… suerte en los próximos romances!
Un abrazo !
Junio 20th, 2008 at 19:50
Es una bella historia, casi que me la he imaginado…. hahahaa….
Elisita, luego de tanto el príncipe finalmente se fue, ahora bien, me queda la esperanza de que los príncipes existen.
Abrazos y ya sabe, pa la otra, si usté no lo quiere llame por teléfonooooo!!!!!
Junio 21st, 2008 at 0:44
NO TE CREO!!!…. Es verdad???????….
Es que me muero con la historia… LA MEDIA HISTORIA!… Y no???? Elisa: No????
uuff…. qué fuerte… qué envidia… no entiendo…… Qué te hizo click y dejarlo así? qué te faltó? qué te sobró… qué…???
Junio 26th, 2008 at 13:15
Te leo embelesada…y aunque el príncipe se aparezca cientos de veces más, seguirá siendo NO, porque es NO, y NO. Él no es…eso es todo.
No hay más vuelta, y creo que lo utilizas muy bieeen!!!
Y es algo así como la terapia perfecta, cada vez que haya un bajón de autoestima, una depre o esas épocas negras en las que andas con las gafas dark mirando todo dark, entonces……..le envías un mail, jeje, terapia gratis y con pasajes incluidos más encima, jajaja, suena maravilloso..
besazos casi princesa
Pd: No pierdas ese mail, ya sabes com es de cíclica la vida