Gigi: “Mi hombre sin respuesta”

En el colegio, a pesar de ser el más conservador de Talca, las monjas nos hacían bailar. Era una lata hasta que se les ocurrió la gran idea de hacer un concurso invitando a los niños del Liceo del frente. Al día siguiente era la primera inscrita… aprendí desde cueca, hasta tango, cumbia y cha-cha-chá… (en las noches ensayaba salsa, que era lo que realmente me gustaba, pero era demasiado “sexual” para las monjas).
En eso andaba yo, con la música en mi personal stereo todo el día para practicar los pasos de salsa, cuando la tarde aquella llegó (la de juntarnos con los cabros del liceo). Las monjas me asignaron a un joven de 4º medio (yo iba en 2º) con el que tenía que hacer pareja para el concurso que sería en dos semanas. Miguel se llamaba, y con el afán de salir digna de tamaña empresa, sagradamente le dije: “Nos vamos a juntar todas las tardes durante 2 semanas, si no tienes tiempo dime altiro para no hacerme ilusiones de sacar algún premio” (jamás le decía que renunciaba, pues significaba la burla de mis amigas de no haber aprovechado el chipe libre de todas las tardes de permiso bailando en el patio del colegio lleno de hombres). Ensayamos juntos todas las tardes, nos mirábamos, salíamos al cine el día sábado, me iba a buscar al colegio… todo como si fuéramos más que simple compañeros de baile… la gente hasta creía que éramos “pololos”, pero no!!.
La noche del concurso, antes de salir al escenario, casi por casualidad, nos besamos en los labios…. Salí a escena tan ruborizada y tembleque que mis piernas de lana se doblaban solas… a los 2 minutos estaba en el suelo, me zafé una pata y tuve que estar enyesada 2 semanas (desde ahí que nunca más doy besos antes sino después del primer baile con un extraño).
En todo caso, gracias a eso tuve a mi acompañante llevándome chocolates el resto de los días que duró mi estadía inmóvil en la casa. Cuando me sacaron el yeso, era justo el día antes de su cumpleaños, yo le había preparado una gran tarjeta (para eso había estado 336 horas pensando en él). Lo invité a tomar once al día siguiente. A las 5 era la cita… fueron las 5, las 6, las 7… las 9!!! Y nunca llegó. De la pura pena inventé que me dolía la pierna para quedarme otra semana llorando en cama. Cuando volví al colegio sólo supe que andaba de paseo de curso y luego que se fue de vacaciones a las Termas del Flaco… vino el año nuevo y nunca más supe de él… pero nunca NUNCA… simplemente desapareció!!! Pasaron los días y del llanto pasé al odio infinito, luego a la nostalgia y al olvido forzado… mi orgullo y mi corazón no se llevan, y a esa edad siempre ganaba el orgullo (como si el buscarlo significara ser débil o arrastrada… JAMÁS!!! Nunca se diría de mi que iría a rogar a un hombre… )
Siempre juego a imaginar que le habrá pasado esa tarde… ¿Tuvo un accidente?, ¿Sus papás lo castigaron?, ¿Salió con otra chica?… Siempre he pensado que hubiera pasado si a las 7 de la tarde hubiera tomado mi bici y me hubiera ido a tocar su puerta… Pero tenía 15 años y el orgullo de una actriz de cine… Simplemente me quedé inmóvil y me dediqué a olvidarlo el resto del colegio.
Ahora tengo 30 y tantos… no tengo bici, pero quizás tomaría el metro y no me quedaría con esa angustia… Quizás, uno nunca sabe en realidad.
Gigi-corazón de quinceañera-



Comentarios (11)
jajajaa….
Bue, vengo llegándo y me encuentro que ya andas por aquí…
Pues a quien no le habrá pasado esto de encontrarse con fantasmas alguna vez en la vida. Pero a veces hay que dejar de preguntarse y hacer 2 cosas:
1º O te vas de frente y le preguntas a la cara.
2º Te olvidas del susodicho y te buscas un nuevo amor
(Como dice la Rafaela Carrá… “Búscate otro más bueno, vuélvete a enamorar”)
Saludos.
Creo que hoy en dia, se levanta la piedra del facebook y se encunetran miles de historias hormigas quedadas en el pasado.
Hoy en dia no es tan fácil desaparecer.. Hoy en dia se busca por msn, porblog, por facebook, se le llama al cel, etc..
Y sin embargo, historias como éstas hacían que antes hubiese más magia que ahora…
Es como las estrellas de antaño, las que morían jóvenes y permanecían como leyendas en el inconciente de todos..
Tal vez si se conociesen los finales, las arrugas, las decepciones, las mentiras, los terceros.. No habrían lindas historias como éstas, para contar.
y nunca supiste qué le paso? nooo
Es que yo no me podria quedar con la duda, aunque sea para descubrir que simplemente se lo olvidó.
Besos
y te acuerdas del nombre de el?.. si fuera asi, lo podrias “googlear”.. facebook, etc.. y asi le preguntas despues de todos estos años, y asi salimos todos de la duda. jajaja.
saludos.
Eso, búscale y pregúntale qué inda. Yo tb.quiero saber!
Exactamente a los 16 tuve mi primer pololo, ni siquiera me acuerdo cuanto duramos, que gracioso, no lo veo hace 17 años, a pesar que tenemos una cita para la próxima semana, se que no a cambiado, lo más probable que no lo vea, por que me e dado cuenta que la gente no cambia, envejece con sus defectos…..
uy gigi!!!! no sé si me quedaría con la interrogante.
así que seca para el baile… mmmmm
saludos cordiales
yo lo buscaria!!!
ya po gigi buscalo tu tambien …ves que queremos saber que paso con el..alomejor seria un hermoso reencuentro…facebook se ha convertido en el medio para concluir asignaturas pendientes
creo que una tiene que hacer lo que tiene que hacer, nada más y nada menos.
Creo que las explicaciones hay que pedirlas cuando corresponde, si pasa mucho tiempo como que ya no tiene sentido.
El tiempo todo lo cura y ya llegara el día que ni se acuerde.
Es que en 20 años cambiamos tanto…
¿has probado buscarlo por facebook?
…y exijirle una explicación….
[...] más fuerte… y me dispuse a abrir la solicitud y casi me caigo de la silla…. Era él!!!!! El hombre sin respuesta (del que hablé hace algunas semanas). Yo, incrédula del mundo virtual paralelo, tenía en mis [...]
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