Amigui

Estimadísima Yegua… me ha costado todo el día decidirme si te escribía o no… pero al final del día he descubierto que por algo he estado todo el día pegada a la pantalla leyendo tus consejos y las historias… en fin aquí voy…
De partida, soy más chica que todas uds, en unos meses más alcanzo el cuarto de siglo, la historia es que hace mas o menos 5 años cuando yo estaba en primer año de la universidad conocí a un hombre, lo digo así porque esa sencilla palabra lo describe perfectamente, él es 4 años mayor que yo y lo más importante es que me hacía clases, así es, era mi ayudante. Cuando lo vi, algo hizo que me sintiera cada vez con más ganas de conocerlo en otras circunstancias, y así fue, en el mismo tiempo que las clases y el semestre se terminaba mi novio de toda la vida (desde los 17 años) me había dejado por otra, y yo desconsolada y al borde del colapso debía rendir mi examen final, al cual estuve a punto de reprobar por dos décimas, y debido a tal circunstancia me vi en la “obligación” de pedirle ayuda, a lo cual accedió raudamente, durante el tiempo de espera de los resultados nuevos, me llamaba constantemente, para saber cómo estaba y yo, dentro de mi tristeza, me sentía halagada de que este hombre se preocupara por mí.
Finalmente aprobé y una amiga me dijo que si estaba en esta onda de olvido y todo eso, no lo invitaba a tomarse un café, lo cual creí que en ese momento que no era tan “tirado de las mechas”, total un cafecito es lo más inocente que hay, así que le envié un correo planteándole la idea, a lo cual accedió de inmediato.
Sin embargo, como yo estaba en la volá del amor y todo esto de recuperar el amor de mi ex, se me olvidaba aquella invitación, con el tiempo los correos electrónicos fueron haciéndose más cercanos, no en términos sexuales sino que en demasiada afinidad y buena onda, lo cual me parecía demasiado genial, pero no era mi prioridad ya que estaba jugándomela por mi ex y planteándome la idea de jugármela por él.
Al tiempo, volvimos con mi ex y hemos tratado de ir juntos por la vida y a ratos nos resulta muy gratificante y hermoso, pero hay veces que se nos ha hecho demasiado doloroso, recordar todo lo triste que fue ese abandono, ya que entremedio de todo eso escuche palabras demasiado duras de su parte y como dicen por ahí, las palabras pueden a causar más daño que un cuchillo.
Al tiempo que volvimos con mi ex, nos pusimos de acuerdo con “el ayudante” para salir por fin a tomarnos ese cafecito tan ansiado, y así fue, después de mucho tiempo, por fin nos sentamos a hablar de todo. Estuvimos cerca de dos horas charlando, más yo que él, pero se notaba atento de todo lo que decía, al cabo de esas dos horas, miramos el reloj, él debía seguir trabajando (estábamos en su hora de almuerzo) y yo debía ir a clases.
Hace menos de 3 años, comenzamos a salir, en onda más distendida, ya no tanto alumna-profe sino que en más onda carrete, siempre nos quedamos de juntar solos, creo que no necesitamos salir con mas gente, solos nos dedicábamos a conversar de todo, de la vida y el mundo etc., con una botellita y unas cajetillas de puchos pasábamos las horas.
Mi novio nunca se inquietó puesto que yo soy muy amiga de mis amigos, entonces no había nada raro y por mi parte hasta ese momento no había nada raro… sólo amigos y conversa.
Al pasar el tiempo la cosa, se fue poniendo más intensa, claramente había una atracción entre ambos, algo rico, complicidad. Hasta que una noche de juerga con mis amigas, lo llamé para saber si tenia ganas de carretear y me respondió que tenía visitas en su casa pero que habláramos más tarde, porque podíamos vernos. Al rato me llama y me dice “estoy en tal parte, dónde estás tú?” Claramente ya había salido rumbo a mi encuentro y yo sin mas le di la dirección. Llegó con un amigo y al rato hicimos carrete aparte. Nos apoyamos en un pilar y nos pusimos a conversar de cosas demasiado profundas, de nuestra carrera, de la vida, de mi futuro como estudiante, ya que me dice que soy seca. Hasta se me salio un “te quiero mucho” a lo cual él me respondió con un “yo también te quiero mucho” y ahí nos vimos involucrados en un coqueteo puro, pasaron las horas y la fiesta terminó, con un airecito coqueto le dije que no tenía como llegar a mi casa y él me ofreció -como otras veces- que nos fuéramos a dormir a su casa, a lo cual accedí. Llegamos a su casa (vive con amigos) y después de esa ardua noche de carrete, sucedió lo extrañamente pensado, pero posible, retozamos en la cama todo lo que quedaba de noche y parte de la madrugada, al día siguiente conversamos lo sucedido y mantuvimos la posición de “amigos” y yo cual Samatha Jones cumplí al pie de la letra lo acordado, con la premisa: “esto es sexo, no es amor, ok?”.
A todo esto, el también tiene novia, hace poco menos de un año. Yo pensaba que las cosas iban a seguir tal cual, se supone que él es el chico maduro, no creí que se iba a pasar rollos. Pero la cuestión es que después de aquella noche, nada fue igual, yo nunca le exigí nada, lo llamé para que nos juntáramos, ojo no para que nos acostáramos, y al contrario como antes, tenía cosas que hacer, etc.
Luego de varios intentos por vernos, finalmente nos vimos en su casa, una noche que yo andaba cerca, nos quedamos escuchando música y tomando unos tragos, la noche fue genial, alucinante, sentí que habíamos recobrado la buena onda del principio, dormimos juntos pero en términos amigables, o sea no pasó nada, obvio éramos amiguis, claro, y esa noche recuerdo me dijo algo importante, tú no sabes lo que significa esto para mí, yo no tengo amigas (claro po si a todas te las tiras!) y tú eres mi amiga y el hecho que nos juntemos en esta onda, para mí es demasiado importante.
Pasaron los meses, volvió a hacerme clases, era tan extraño todo, era como un mundo paralelo, en el mundo académico nuestra relación era algo fría, pero no del todo y el fuero íntimos los amiguis.
Finalmente, la última vez que sucedió algo fue hace 2 meses, quedamos en ver el partido de nuestro equipo en su casa, fui con otra compañera, vimos el partido junto a unos amigos y luego de eso, nos quedamos carreteado mi amiga se fue y nos quedamos con sus amigos, finalmente nos quedamos solos y nos fuimos a dormir, otra vez en la misma cama, la que me trae recuerdo, y caímos nuevamente a la tentación de la carne y pasamos la noche juntos, nadie habló y supuse que eran las mismas reglas, así que en la mañana me levanté, tomé mis cosas y sin decir mucho, me fui….
Desde entonces, la cosa no es igual, siento que me evita, siento que perdimos todo, y que sinceramente él se pasó más rollos que yo, en fin…. Qué puedo hacer para decirle a este caballero que no piense que estoy enamorada de él y que disfruto de su compañía y no es necesariamente sexual?
Saludos cariños espero tu respuesta!
Estimada Amigui:
¡No podría explicar la cantidad de cafecitos no inofensivos a los que he asistido y otros tantos de los que me han contado! Jajaja! El café es la excusa perfecta ara juntarse con ese alguien especial pero sin el riesgo de rechazo… es el intermedio que usamos las mujeres para que luego a ellos “se les ocurra” invitarlos a salir. Así que creo que no me compro todo ese cuento de que en realidad querías ser amiga de él.
Yo creo que él te gusta, pero claro, como una es obsesa empedernida, no quieres soltar a ese ex por el cual luchaste tanto y que te costó un dolor sobrehumano recuperar. Pero querida, vale la pena? O sea, yo te veo más encantada del ayudante que del novio. De hecho, es este hombre encantador el que te hace cuestionarte todo, o no?
Si él fuera eso no más… no le habrías dado tanta vuelta al tema, menos por 2 meses. No me venga con que es Samantha, porque le informo que ella ni siquiera se hubiera cuestionado. Cuando es sólo sexo, no es tema. Y estimada Amigui, yo acá veo un temón. Y de los buenos.
¿¿¿“Se me salió un te quiero mucho”??? ¿Qué es eso? O sea, a nadie se le sale un “te quiero mucho” así como así, ni siquiera con los copetes. No sé, a lo más un “me encantas”, “me gustas”, “creo que me podría enamorar alguien como tú”, o cosas así (por lo que me han contado). Creo que a él lo quieres mucho, de verdad, como pareja, pero no quieres verlo. ¿Por qué lo llamaste a él esa noche y no a novio? ¿Por qué en todas estas situaciones no te nace llamar al hombre que se supone quieres tanto y por el cual luchaste?
La cosa se puso “sexual” en el minuto que te encamaste con él, no venga con la cantinela de que no es así. Es inegable. Aquí ya hay una relación que no puede ser de amigos, porque el riesgo de “caer en la tentación de la carne” (jajajajajaja! Tan inquisidora la frase!) está presente en cada instante, en cada frase, en cada roce.
Él quiere emparejarse contigo y yo creo que a ti la idea no te desagrada. Pero claro, está el hombre que te dejó por otra con la cual se hacen la vida dolorosa con el que vale la pena vivir, no?
Si no le queda clara la ironía, le explico: Revise qué tanto quiere a ese hombre que tiene a su lado, al que claramente no le ha perdonado (ni le perdonará, le informo) aquel abandono despiadado y cuestiónese qué clase de relación puede tener con él. Yo lo veo bastante bien aspectado.
Cuénteme qué pasa, pero en 20 líneas quiere, mire que por más que quise resumir su historia sentía que cualquier detalle tenía su encanto y no pude cortar más.
Yegua
Cuéntame tu historia a palabradeyegua@gmail.com y veré que te puedo aconsejar. Las cartas no deben ser en más de 20 líneas, por favor. Y acá publicaré todos los jueves mi consejo y así todas/os podremos opinar y capaz que algún comentario te ayude a solucionar el problema.



Comentarios (7)
Chuata, un poquito larga la historia, jajaja…
No sabría que opinar al respecto, el último tiempo me he dado cuenta que las relaciones no duran forever, pero eso de andar con dos?, o no tener la pelicula clara creo que no es lo mas sano… por salud mental digo…
Aclarese si quiere estar con novio, o con ayudante… y juegue a ganador…
uy esas historias, yo por lo que entendi, el tipo no va a dejar a su actual polola por ti, por que salio arrancando y ya no es lo mismo.
Diferente hubiese sido que te hubiese dicho la ultima vez, No no te vayas, y se hubiesen puesto a hacer planes juntos…de terminar elaciones y seguir juntos
mija linda…no siga asi porque despues entrara a cuestionarse los sentimientos hacia su novio y le digo claramente que estos no seran positivos…
asi que mejor deje de pasarse rollos, olvide al ayudante y enfoquese en el otro amor, y si aun noha podido perdonarlo, mejor dese un break (coffee) y piense que es lo que quiere, mire que hombres hay muchos y ud. es joven aun pa andar sufriendo por amor…
Yegua comparto tu opinión. A mi parecer la señorita no quiere aceptar que entre el tutor y ella hay algo más que simple amistad. Además, como hombre puedo decir que “los hombres solo llegamos hasta donde las mujeres nos dejan” así que eso de que ella acepte ir a dormir a su casa es tentar a que suceda algo entre los dos. Que no diga “Ups.. yo no queria..”. Pero en fin, haciendo referencia al último post de mi blog, “de los errores se aprende”.
Por otro lado, en mi experiencia, las mujeres jamás perdonan que un hombre se vaya con otra (o al menos a mi jamás me lo perdonaron, pero fue un caso especial, ella me dijo “olvidate de mi y sigue con tu vida”, eso hice y luego que la vida nos volvio a cruzar, siempre me hechó en cara que estuve con otra mujer). Así que si no lo vas a perdonar, dejalo ir y tú decide si quieres algo con este muchacho asistente o sino pues ya encontrarás a alguien más.
Saludos
Artemis
El novio no le hace “tilín”, el Ayudante ya no ayuda mucho, mejor abrirse a nuevos horizontes, total los 25 son para eso
Yo opino que el ex y ahora actual lolo, ya fue, dejado, no sirve, las segundas partes nunca fueron buenas el amigui, es un amigui con ventajas que a la larga va desaparecer mientras no encuentres al hombre de tu vida ahora como decimos siempre “buscate otro mas bueno y vuelve te a enamorar”
YEGUA!!!! SECA!!!!
primero, de veras… que siente por el profe?, que sentiría si muriera, o si nunca pudiera volver a verlo?, digo, hay que ver que siente por el en realidad.
segundo, si sigue con el novio actual y tiene sexo con el profe, no es eso infidelidad. le gustaría descubrir que su novio tiene sexo con otra.
tercero, en el fondo muy en el fondo, es una venganza contra el novio, es que teme que lo que siente por el profe no es correspondido y prefiere tenerlo así compartido.
cuarto.- cínicamente así tal cual sabe que tanto uno como otro valen poco, uno por infiel y el otro por no animarse derecho, que sabe que los botara cuando surja una mejor oportunidad
Amigui, muy buenos consejos, Vero y Dafne tienen mucha razón en sus opiniones. Yo a los 25 andaba igual que usted y la cosa no terminó bien para mi; pero obvio, de los errores se aprende ….. y como me dijo mi tío Juan, “goza la vida, sé feliz” ….
Un abrazo.
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