Santiago en 100 palabras
Todos los años se puede participar en el Concurso Santiago en 100 palabras…
Rico este tipo de iniciativas, colectivas y creativas. Pero aparte de ser una instancia para dejar que baile la pluma, lo interesante es que sirve como especie de diagnóstico para saber cómo andamos por casa…
De acuerdo a la evaluación de las 40 mil historias que hicieron los jurados del concurso que está funcionando en estos días, los santiaguinos andamos bastante nostálgicos e incluso señalan ellos que les llamó la atención la cantidad de metáforas referidas al estilo de vida, como perros vagabundos. Ya que a pesar de los buenos cuentos de corte humorístico, la mayoría eran dramas.
El siguiente tema recurrente fueron lecciones moralistas para el resto de la sociedad, temas ecológicos, amores platónicos en el metro.
Parece que andamos sedientos de “vida”, de sentirnos vibrantes, más protagonistas de nosotros mismos. De mayor colectivo…
Mejor dejemos que el perro vagabundo nos lleve a disfrutar de la libertad, más que a lamentarnos de ella.



Comentarios (7)
me encanto este post , no sabía que se hiciera ese analisis de las tematicas de los cuentos, me parece tremendamente interesante, nuestros escritos son la voz del alma, y es cierto eso de que los chilenos estamos sedientos de vida real, de vida que nos haga vibrar, de vida que luego nos lleve a tener historias que contar.
saludos
Este concurso me parece una genial iniciativa!!
Y claro…la primavera nos pone nostalgicos….
Deberían analizar a los jurados, que clasifican a frases en vez de microcuentos.
Saludos sangrientos
Blood
Lindo el post.
Y encuentro notable que se analice nuestra forma de escribir, nuestras motivaciones, nuestros sueños.
Y me siento identifcada también pues los que mandé este año también caen en esa categoría de la nostalgia.
Un besote
Santiago no es Chile y claro que se extraña, es único, 100 palabras no describen un mundo de sensaciones.
Que buen post Marsupita, la verdad yo todos los años digo que mandaré algo a este concurso y siempre se me pasan los plazos. Como los demás, encuentro topi q se haga un análisis de las narraciones, ¿dónde puedo leer más sobre esto? Meusto.
Saludos.
Quiero manifestar mi total indignación y absoluto desacuerdo con quienes ofician de jueces en este concurso. Creo que deberían anular la actual selección y postergarla, a fin de buscar gente idónea para elegir los cuentos finalistas, de manera justa y técnicamente correcta.
En primer lugar, si nos atenemos a la correcta interpretación de las bases, será fácil darse cuenta que están abiertamente “viciadas”, específicamente en el punto principal que indica que la temática de los cuentos debe estar relacionada con la vida urbana contemporánea y/o la ciudad de Santiago.
A todas luces, el criterio para calificar que el relato se relacione con la vida ciudadana, es totalmente antojadizo y errático.
Los ejemplos están a la vista:
El cuento “A ganador” habla de alguien que va a buscar a su padre a un local Teletrak; cuestión que en ningún caso puede catalogarse como una vivencia propia de la ciudad. Es cosa de informarse y se sabrá que la red de estas oficinas de apuestas, cubre todo Chile; incluidos los pueblos más recónditos y aislados. ¿Entonces?… ¿dónde está el carácter urbano de esta narración?.
El cuento “Adrián y yo” narra acerca de vivencias entre un pez y su dueña. En ningún caso alude a situaciones de la vida urbana. Acaso el hecho que se mencione que los personajes viven en el centro (tampoco se detalla en qué centro, pudiese ser el centro de Cachiyuyo), le entrega una connotación de ciudad a la narración?. En tal caso, cualquiera podría escribir acerca de cualquier cosa, sólo siendo suficiente indicar que ocurre en la ciudad para validarlo.
Pienso que deja en evidencia la limitada interpretación y los escasos elementos de juicio que ocupan los jueces para dirimir.
El cuento “El hombre”, habla de un personaje que tiene su cabeza vuelta para atrás.
Podrían explicarme cuál es la temática urbana que nos entrega este cuento. Entre otras cosas, habla de la calle, vecinos y amigos. Hasta donde sé, en cualquier punto del país, desde el villorrio más pequeño; en el altiplano o en el pueblo más austral, se puede tener vecinos y gente conocida y amigos. La connotación urbana de esta narración es inexistente.
Qué vio el jurado que pudiese calificarse en el contexto de vida urbana.
El cuento “Iguales” formula una comparación entre Dios y supuestamente, quien escribe la frase.
Una vez más, podrían señalarme qué extraña idea de lo urbano tienen ustedes que pueden asociar el contenido de la frase (cuento), con la vida ciudadana.
Aquí es clara y abiertamente patética la violación de la regla de oro del concurso.
El cuento “Me enviaba cartas” detalla un contenido que, otra vez, no aborda ninguna temática urbana. Desde cuándo la situación que se describe en dicho cuento, es inherente a los citadinos?. Una vez más es claro que lo que se narra, pudiese tener lugar en cualquier rincón de Chile y nada hay de legítimamente urbano en su contenido.
¿Qué pasó de nuevo con la óptica del jurado?.
He visto los cuentos finalistas de todas las demás versiones de este concurso, y es claro que siempre vulneran abiertamente las reglas establecidas.
Tuve oportunidad de leer al menos doscientos cuentos de personas que participaron durante la versión 2008, y puedo asegurar que se necesita un mínimo de sentido común para darse cuenta que los criterios del jurado poseen una extraña e inentendible manera de calificar la supuesta calidad literaria de las narraciones.
Es cosa de leer los cuentos finalistas y luego compararlos con otros, de diferentes personas que participaron este año, y los publicaron en distintos foros.
Comprobarán que la estrechez y falta de competencia de quienes componen el jurado es total.
Si bien, calificar la calidad de una narración pudiere parecer bastante subjetiva; también es cierto que el análisis se realiza siguiendo ciertos parámetros bastante objetivos, por lo que afirmar que el jurado actúa negligentemente y fuera de las reglas, en ningún caso es desproporcionado ni excesivo.
Quiero hacer un llamado a todos quienes participaron en la versión 2008 de este concurso, y se sienten interpretados por mis palabras, a llevar a cabo la iniciativa de pedir la anulación de la actual selección de finalistas.
Comiencen por entrar a la página http://www.santiagoen100palabras.cl y escribir sus quejas en el espacio donde se permite contactar.
No se queden de brazos cruzados.
En Chile es común que ante hechos como estos, la gente no reaccione ni haga valer sus derechos.
No es posible que esto siga ocurriendo.
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