Amor o Jugo seco
Cuando era chica había una frase que solía escuchar conforme se acercaba alguna fecha con regalos a repartir:
-No tengo plata esta navidad, que prefieres: ¿Amor o jugo seco?
La idea de recibir amor era del todo desilusionante cuando se es niño criado en una sociedad de consumo y al que amor de todas maneras le iban a entregar, lo pidiera o no.
Así que optaba siempre por lo segundo y por la impagable sensación de chupar con la lengua ese jugo en polvo que vertía en la palma de la mano y coloreaba de un rojo intenso los dedos, la lengua, los labios, y la alegría.
Jamás supe si la pregunta iba en serio o si no era más que un chiste, lo cierto es que nunca recibí en navidad alguna el regalo con que soñaba y más temprano de lo que hubiese querido me enteré de la farsa pascual, cierto día, cuando visiblemente agotados de la búsqueda me lanzaron sin anestesia:
-No he podido encontrar el libro que estás pidiendo-
Ese día se vino abajo en un instante el polo norte con sus renos, duendes, viejo y fábrica de juguetes, mi castillo completo edificado sobre nubes.
Ese mismo día también lo reconstruí en segundos y me di a la tarea de jamás nunca volver a derrumbar la magia en mi vida, fue el día en que el viejo pascuero murió y resucitó más rápido que Cristo y nunca más ha vuelto a morir, cuando empecé a verlo en la luna, cuando comencé a escuchar los cascabeles y empecé a ver las estrellas brillar con más fuerza.
No podía ser tan simple, una farsa y ya, no me cuadraba que el mundo entero se esmerara tanto en sostener una mentira independiente de los intereses económicos.
Fue en la época en que conocí al Principito, que me habló de lo bien que puede hacer un poco de agua en medio del desierto, no por la importancia en sí del agua sino porque había nacido del esfuerzo de los brazos que lo sostenían y del caminar por los médanos de arena en medio de la noche.
Entonces entendí que la magia de la navidad no consiste solo en el regalo recibido sino en el misterio de su resplandor, en la luz del árbol cargado de adornos, en la música de la misa de medianoche, en la calidez de las sonrisas, en la magia que la envuelve.
Es como si de verdad encontrásemos agua en medio del desierto, como si halláramos lo buscado tan solo en una flor, porque lo esencial es lo que no podemos ver.
Y no me enfrasco en discusiones con nadie acerca de mi particular visión de estas fechas, no me canso discutiendo con los que se deprimen.
Ni con los que apelan a la espiritualidad cristiana
Ni con los que despotrican por el desmedido consumismo
Ni con los que se sulfuran con nuestras navidades cargadas de colores yanquis
Ni con los que sufren por tener que gastar lo que no tienen
No me desgasto con sus argumentos, que, claro, respeto y a través de su prisma realista tienen algo de razón.
A estas alturas prefiero saltarme estos convencionalismos que en nada me contribuyen.
Hoy en día les digo a mis hijos:
-Amor o jugo seco-
Y ellos sonríen, creo que ya no hacen a los niños con la ingenuidad de antes.
Se ríen burlones y se dan la media vuelta dejándome con la interrogante a medio pronunciar,saben perfectamente que recibirán el regalo que esperan.
Y yo, yo también sonrío con la felicidad que comienza a inundarme en estas fechas, con este cosquilleo de regocijo pascual que aunque pasen los años no dejo de sentir.
Y comienzo a llenar de luces la casa, a cubrirla de mil artilugios dorados, rojos y verdes, a impregnarla de olor a pino, a jengibre, a vainilla, a villancicos.
Comienzo a vivir con casi un mes de anticipación el misterioso resplandor que se promete, como cada año.
Me siento en mi ventana,releo una vez más El Principito para no olvidarme nunca de lo que debe ser importante, observo como empiezan las estrellas a brillar con más fuerza y me doy a la dulce tarea de saborear en la palma de mi mano el rojo furioso de la navidad que se nos viene, a sentir el sabor del exquisito polvo azucarado en mi boca y a dejar coloreados para siempre mis labios con la magia del jugo seco.



Comentarios (12)
Si vives así la magia ella nunca abandonará tu hogar ni tu vida.
Saludos sangrientos
Blood
Te entiendo plenamente… hay realidades complejas tras la fiesta, pero en vez de analizarlas y amargarte, mejor disfrutar.
Es como Halloween, será muy gringa la cosa, pero igual compro dulces, porque la sonrisa que te regalan los niños cuando se los entregas, es impagable… y mágica.
Uf estas fechas no pasan en vano pensamos y sentimos el dolor de aquellos que hace poco perdieron un ser querido, los términos de relaciones y solo queremos cobijarlos apartarlos de su dolor y que esa se sientan en un hogar pleno, se olvide aunque sea por un instante la pena, es difícil, existen miles que estas fechas están solos, los hijos se fueron, se desmoronan las familias, cada uno elige su propia vida, pero se que todos en esta noche todos quieren estar sentados en una mesa comiendo el postre y escuchando llegar al viejo pascuero ir a buscarlo con los niños ansiosos, lleno de ingenuidad y mirar a los niños abrir los regalos ese momento es único, nos guste el consumismo o no, seamos cristianos o no, es un momento especial que queremos vivirlos, muchos estaremos trancados pero sé que los que no tuvimos una infancia como debe ser, añoramos ver en nuestros hijos esa magia que no tuvimos, la inocencia que se nos arrebato por el descuido de nuestros padres y este año fui en contra de todo lo que anhelo para esta navidad; y si!!!, compré un regalo a uno de mis hijos que sale del presupuesto navideño, pero la verdad no se si esta será su última navidad de inocencia, no se si el próximo año estaremos todos juntos, pero quiero que no olvide que lo que más quiso para navidad llegó…
el viejo pascuero para mi es un simbolo de dar y hacer feliz, asi se lo estamos explicando a Dany, le decimos q muchos pueden ser este personaje, como los padres, los abuelos, los amigos, relacionamos tambien el dar con el amor de Dios hacia nosotros, es un buen menjunje el que hacemos, pero para nosotros son conceptos tan claros, decoramos la casa por completo, muchas luces, musica navideña y tradiciones propias y heredadas.
Excelente post la magia pude vivir por siempre !!!
Que lindo castora, ¿me convidas de ese maravilloso jugo seco?
Te kelo montones…
No sé, pero hiciste que me emocione..
Es verdad que por un tema de platas, de cosas políticas, las navidades de nosostros no eran como las de ahora, ahora tenemos acceso a todo, y uno lo que más quiere es que nuestros pequeños tengan lo que desean, ayer le preguntaba a mi princesa que se celebraba en la navidad, ella a sus casi 4 años me decía que se celebraba que el viejito pascuero le llevaba regalos al niño jesus, y que si uno se portaba muy bien podía tener uno de los que le sobraron al viejo pascuero, casi llore porque en realidad ellos todavía no se contaminana con todo el consumismo que está reinando. Por mi parte este año quiero sólo Paz y pucha que la necesito ya que no ha sido mi mejor año, estar con mis papis mis hermanos y cocinar algo rico que es lo que más me gusta.
Besitos para todas, mañana voy a dejar mi regalo para las niñas del hogar.
¿Dr Blood porque no me envía un besito de vez en cuando?
Si hubiera que definir la Navidad la mejor palabra es esa: Magia.
Saludos
para mi la navidad no es el regalo mismo, sino el de compartir una cena tranquilamente…
ahora si la wea la miramos del punto de vista comercial. es una mierda…
yo creo en la magia de creer, cuando uno es niño añora alguna cosita…
un abrazo
Monchito
Dejo acá un respetuoso beso para la estimada lulú
Uffff…. qué lindo tu escrito: es esperanzador.
¡Qué suerte la tuya de vivir esta época llena de magia como lo haces!!.
Yo busque esa magia mucho tiempo. De hecho hubieron años que logre fabricarla, pero era una imitación tan barata que no tardaba en desgastarse.
La verdad es que esta época me agota, me pone de mal genio y a veces me deprime. Me carga ver como todos los años la gente se vuelve neurótica comprando regalos, gastando lo que no tiene, empujando en la calle, echando el auto encima al conducir apurados por haber olvidando el verdadero sentido de la navidad y los regalos transformándola en consumismo puro. Ver cómo, en vez de un aire de paz, armonía y amor, se respira el strees, la neurosis, la mala onda y el saturamiento. Y no puedo evitar que esas “malas energías” me afecten, puesto que van sumadas al cansancio acumulado del año, del peso de esta vida compleja que se me dio como camino y de las propias cargas que yo le agrego al caminar.
Y quisiera, por una vez, volver a sentir esa magia y alegría con la que trataba de convencer a mi madre para que me dejara dormir en el sofá al lado del arbolito de pascua, ya no por volver a creer en el viejito y sus regalos, sino, simplemente, para volver a sentir mágicas las luces de navidad y creer de nuevo en el milagro renaciendo en noche buena.
Lucky you por conservar esa magia que todos deberíamos tener.
sea como sea, la navidad debe ser un momento de paz y amor y para ayudar a quienes lo necesitan.
Déjanos tu opinión