El Pedro

Hoy ví al Pedro.
Hace tantos años que no lo veía.
Conocí al Pedro en el Prejuvenil de la capilla, en ese tiempo yo tenía como catorce años y el Pedro era más chico, tenía como once.
El Pedro era muy pobre, venía de una de esas familias tremendamente humildes y tenía como 8 hermanos, era chico y muy flaco, las mechas tiesas, duras como clavos, tenía un aire a Papelucho, era negrito y feo como el diablo.
Usaba una camisa muy limpia y muy añosa y unos pantalones cortitos en tonos verde, lo recalco porque la vez que lo veía andaba con la misma ropa, aunque siempre muy limpio y bien peinado a pesar de lo porfiado de su pelo, su dentadura era un desastre y siempre me pregunté como a alguien le podían caber tantos dientes dentro de una misma boca.
Como yo era algo más grande me trataba de “Señorita” y si algo me llamaba la atención era su buena forma de comunicarse, conversaba muy bien, modulaba perfecto y era extremadamente educado en el trato con las personas.
El Pedro hacía fletes en la feria y siempre que yo lo veía andaba trayendo en su carretón el diario, sus cuadernos y algún libro.
Se lo pasaba leyendo y conforme fue pasando el tiempo siempre que me lo topaba tenía algún tema interesante que plantear, preguntaba por la familia con su educado interés y siempre se alejaba dando la mano y expresando buenos deseos.
Muchas veces imaginé al Pedro en alguna facultad, con anteojos y sus dientes algo más compuestos estudiando alguna carrera y abriéndose paso en este mundo, no me cabe duda alguna que habría sido un excelente profesional.
Lo imaginaba con un delantal blanco ejerciendo la medicina en algún pueblito rural, o como abogado siempre con sus eternos libros bajo el brazo dominando al dedillo cada una de las leyes, porque con su capacidad intelectual no pongo en duda que habría podido perfectamente serlo.
A veces lo imaginé también dirigiendo alguna empresa, porque era hábil en los pequeños negocios en que alcancé a verlo. Y también lo ví leyendo el Mercurio en una gran casa con piscina un domingo en la mañana rodeado por su señora y unos tres o cuatro pequeños tan feítos como él.
De hecho, creo que hasta lo admiraba.
La perseverancia en el trabajo aún en sus cortos años, su anhelo de superación, sus ganas inmensas de aprender, de abrirse paso en la vida, aún en la adversidad de su pobreza, de su familia eterna y numerosa, de su evidente desnutrición y de su poca gracia física.
Sí, creo que admiraba al Pedro y hasta me gustaba gastar largas horas en conversar con él.
Nunca más le volví a ver, cuando dejamos de ser pre-jóvenes nuestras vidas tomaron rumbos diferentes.
Yo seguí mi camino tratando también de aprovechar al máximo las oportunidades que la vida me presentó y tratando de lograr con gran esfuerzo mis metas.
Hoy en la micro me fui observando como siempre a las personas en la calle, entre el fervor del verano y el sopor de la tarde.
Y subió el Pedro a la micro, está re-grande y tiene la misma cara,
las mechas tiesas y su ensalada de dientes
y recordé de inmediato todos los momentos que viví con él,
no sé si me reconoció, lo miré y me sonrió.
Subió muy rápido en un paradero del Transantiago.
No alcancé a decirle nada.
Se bajó rajao después de darme el vuelto del chocolo.
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Comentarios (32)
lamentablemente la vida no se caracteriza por ser demasiada justa
Saludos
mmm es cierto.. la vida no es muy justa, pero presenta oportunidades que no todos saben aprovechar…
al menos estaba trabajando.. y no robando!
Chaito!
¿Cuántos Pedros se pierden por no tener un apoyo real de la sociedad? (léase GOBIERNO) Cuando no se asignan los fondos necesarios para entregar una educación mínima o cuando se asignan algunos y no falta el o la sinvergüenza que se deja gran parte para sí, sucede que niños que podrían tener armas suficientes para salir adelante no consiguen eludir el cerco de la pobreza. Lo paradojal es que la pobreza moral de quienes pueden hacer algo les impide superarse y dejar de ser pobres. ¡Qué lástima!
Tantos Pedros entre nosotros… naciendo como destinados al desperdicio de talentos y capacidades porque nacieron pobres y cual espermios competitivos solo algunos llegan a fecundar una vida mejor…
Si bien el vender chocolos es una pega digna, ambas sabemos que el Pedro podría haber estado al otro lado de la moneda…
No se trata de resentimiento social, se trata de algo más profundo… que pasa a veces por las grandes decisiones y otras por pequeños actos de solidaridad… quién sabe… al final la realidad es transformable, ya sea en polvo, ya sea en estrella…
Adan, no solo es reposnsabilidad del “Gobierno” hacer que no hay amas Pedros, sino tb de toda una sociedad que debiera ser mas justa y solidaria, lease gente que tiene muchos millones explotando a Pedros todos los dias.
El gobierno hace algo, 25 años atras no se hacia nada y muchas personas no tenian alternativas, si yo hubiera tenido la mitad de las becas que ahora se dan paar estudiar, no estaria pagando los 12 millones que debo, mi marido estudio sin beca y sin plata, o sea cagandose de hambre y frio y muchos compañeros tb, ahora tendria oportunidades qeu en ese momento no habian, la memoria es fragil Adan y siempre es mas facil hecharle la culpa al gobierno, que haces TU???
Que ganas de saber que le pasó a Pedro, me imagino que dejo los estudios por ayudar a su familia, quizás se enamoro y perdió la cabeza por amor, en una de esas tuvo amigos que lo llevaron a disfrutar de los carretes, a lo mejor es padre de 8 hijos, quien sabe Pedro es tan humano como todos nosotros y no tiene por que demostrarle al mundo nada, solo vivir su vida de acuerdo a sus debilidades y aspiraciones talvez sus aspiraciones no son las mismas que las nuestras no creen???, por que su vida no fue igual a la nuestra.
Pedro tomó sus decisiones en base a lo que creía que estaba bien para él. Sólo Pedro sabe si es o no feliz.
Saludos sangrientos
Blood
Creo que los casos como Pedro son una responsabilidad conjunta entre la sociedad (como personas), del gobierno (como entidad encargada de generar igualdad de oportunidades) y de los propios Pedros.
Uno puede tener muchas aspiraciones, inteligencia y capacidad emprendedora, pero si no hay instancias que te hagan de guía, si no hay colegios que te ayuden a aprovechar esa inteligencia que Dios te dio (porque la educación publica suck, eso todos los saben) e instancias que te apoyen y financien esa capacidad emprendedora, solo te queda vender Chocolos.
He participado en muchos seminarios y charlas para emprendedores, y en ninguno, pero ni uno solo, he visto algún Pedro dando a conocer su experiencia. Los expositores son todos gente de clase media-alta que se enorgullecen de haber “salido por las suyas” (si, por sus contactos, sus movidas, la plata de su familia que los apoyo) y que por eso se han ganado algún fondo de corfo, capitales ángeles o que se yo.
Sin ir mas allá, tuve un compañero de colegio, muy inteligente el, chico de promedio 7, de familia pobre, que tenia muchas aspiraciones, quería ser medico y estudiaba en un liceo comercial porque quería sacar un titulo que lo ayudara a financiarse la carrera universitaria (porque, en ese entonces, no te hacían orientaciones en colegios comerciales o politécnicos, así que no tenias idea ni siquiera del crédito universitario). El tema es que me lo encontré en una reunión de ex- alumnos y ahí supe que su esfuerzo había sido mal recompensado: el que la educación de un liceo comercial solo fuera orientada al trabajo le paso la cuenta, ya que no sabia ni la mitad de las cosas que necesitaba haber aprendido en el colegio para estar en la universidad. Cuento corto, se gasto un millón de su esforzado bolsillo para darse cuenta que no podía estudiar lo que le gustaba. Acabo estudiando una carrera técnica en un instituto (del que salio con honores, como era de suponer) y ejerce algo que no le gusta solo por mantener a su familia. Hoy, aunque no me lo dijo, se nota que es miserable.
Se que dirán que la información esta ahí, que es cosa de buscarla. No se ahora, pero hace 10 años atrás, parecía estar escondida. Era poco accesible y mantenía a aquellos que no estaban en un colegio que buscara que sus alumnos fueran a la universidad en la oscuridad.
Este no es un país que en la practica fomente la igualdad de oportunidades. Sin hablar de la discriminación evidente que hay en la sociedad Chilena, también esta se hace presente a la hora de buscar financiamientos para lo que sea: Si eres de una familia muy pobre, eres demasiado riesgoso (en el caso de las becas y créditos universitario, en tema de deserción, en el caso de aquellos fondos que financian ideas emprendedoras, esta el prejuicio de que no sabes hacer negocios y no tienes contactos, por tanto te puedes robar la plata o malgastarla).
Es cierto, también es un tema de los Pedros mismos, que tal vez se dejan amedrentar por esta sociedad que se muestra huraña a la hora de dar oportunidades, que se dejan llevar por el ambiente en el que viven o, como dijo Claudiazocar, se enamoran y pierden la cabeza por amor.
Pero, en nuestro querido Chilito, la discriminación es algo muy fuerte, y que se aplica en todo ámbito de cosas, lo que hace, aunque hayan oportunidades, que los Pedros acaben vendiendo chocolos.
Y si no me creen, ubiquen a aquellos que han abandonado la beca Padre Hurtado, de la Católica, y pregúntenles por que lo hicieron. Les aseguro que no fue porque la carrera fuera peluda o no se la pudieran con el tema académico.
la respuesta que mas me gusto fue del blood, las oportunidades existen, solo depende de cada uno aceptarlas o dejarlas a un lado del camino…
Comparto con Alicia, creo que falta información, apoyo, legislación y muchas oportunidades que deben saber que tiene mucho esfuerzo y la vida a veces te cierra los caminos, pero no podemos, decepcionarnos de Pedro, tod@s queremos lo mejor para él.
Cresta, se me apreto la guata… no sé que decir…
Alicia: Creo que te falto algo un poco importante, que la culpa tambien es de esos “padres” que hacen que en el pais hayan tantos Pedros
La vida es injusta eso todo lo sabemos y es cierto que muchos de estos Pedros no quisieron nacer en estas condiciones, más aún uno quisiera tener una varita mágica para cambiar todo,pero lamentablemente no se puede.
Buen tema de reflexión.
Feliz Fin de semana a todas.
Blood un beso.
Ki esa es una realidad más común de lo que creemos…
Donde trabajo se ven en forma diaria; tantos talentos, tantas habilidades, tanta inteligencia, tanta entrega, tanto punche, pero “algo” ocurre no se de quien es la culpa por que como colegio entregamos lo mejor que podemos; educamos para la vida, aconsejamos a los padres, de parte del Gobierno reciben ayudas y becas (hablo de casos es de vulnerabilidad) la familia apoya en la medida que puede (analfabetismo, desinformación, drogas, alcohol, abandono, maltratos…) pero hay “algo” que no permite avanzar, que no permite salir de ese círculo y puta la cuestión que da rabia, impotencia… La verdad no se de quien es la culpa o si todos somos culpables, aún no encuentro la respuesta…
Pero debemos agradecer que tantos Pedritos se han dedicado a vender helados, manís, cocadas, limpiar autos… y no tomaron el camino del tráfico, del robo, de la delicuencia… Algo de lo entregado, de lo aprendido, de lo recibido les sirvió…
Yo tuve las oportunidades que tal vez Pedro no tuvo…
Wow… “Pedros” de todos los tiempos, en cada ciudad he visto alguno… ¿Quién tiene la culpa? ¿Hay acaso culpas? Igualdad de oportunidades, pero con cariño, dedicación y una gota de amor por la vida misma. A veces trato, a veces puedo, otras no… y me duele el corazón cuando no puedo hacer nada, aunque cuando hago, siempre estoy segura que es demasiado poco.
Claro que es responsabilidad compartida, también de los padres de los Pedros, pero ¿puedes culpar a una adolescente que ha vivido en ese mismo círculo, que vive con mucha gente, ve, escucha cosas que una niña no debe escuchar, que sus padres tienen cero espectativa de sus vidas, que con suerte tienen para comer-y si es que-, … puedes culparla por ser una niña con un bebé?.. Es un círculo del cuál es difícil salir.. Quién vela por su integridad si optan por un aborto? a quién le importa? al menos los que legislan prefieren quedar bien con el diablo… o con la iglesia y los poderosos.. al final me parece un pensamiento lógico (obvio que no la comparto): necesitan mano de obra barata, necesitan con quién hacer caridad y salvar sus almas, necesitan.. y los Pedros? les importa lo que necesitan?
Si se trató de falta de oportunidades es una enrabiante pena, una impotencia feroz y una injusticia de la puta madre.
A mí me paso algo parecido!!…quede con la boca abierta cuando ví a un ex compañero de enseñanza media, vendiendo chocolos en la micro.
Aún tengo contacto con muchos ex compañeros, todos son profesionales o Técnicos profesionales. Mi pregunta es, si teniendo la misma educación (colegio particular subvencionado….el era un buen alumno ¿que paso en el camino?.
A veces pienso, que hay gente muy comoda…Yo soy téc. diseño Gráfico y para ello tuve que trabajar y estudiar.
Creo que cada uno forma su propio destino. En mi caso, si yo me hubiera dejado llevar por el amor y mi entorno, de seguro…sería una drogadicta traficante llena de hijos.
Que fuerte la historia… y tan propia de nuestra latinoamerica llena de contradicciones sociales.
Una cosa son las oportunidades y otra la capacidad de verlas… Quizas Pedro las tuvo, pero no las vio porque nadie le enseno a verlas…
Ojala sea feliz y si quiere superarse, que encuentre como…
Un abrazo,
Lau
Sabes? El mundo y especialmente este país, está lleno de gente que cree que los pobres son pobres porque quieren (lo he escrito varias veces en mi blog) y esa aseveración me parece, por decir lo menos, una falta de respeto, porque siempre es expresada por gente que tuvo una familia “normal”, que pudo ir al colegio sin que temiera que lo asaltaran ADENTRO o que le pegaran un punzazo, gente que no vió a su mamá drogándose o vendiendo droga pa comer, que no vió morirse a sus hermanos porque no habían lucas pa remedios y en el consultorio les dieron una pura dipirona, viene de gente que no cacha lo que es acostarse con hambre y levantarse con hambre. Xuxas, yo tampoco lo sé y por eso mismo, no me tiro ningún discurso clasista y prejuicioso.
Es cierto que “podrían” escoger. Pero eso lo vemos y lo decimos nosotros, que al haber vivido en otra realidad, lo podemos notar (como dice Lau).
Y sobre Pedro, qué xuxa, lo más seguro es que no sea feliz poh… si era vivaracho como pa pegarse los alcachofazos de chico, no van a pensar que se puso weón de grande… así que… más pena me da por la mierda.
Lindo post, Ki. Un besote grande, amiga.
la vida no siempre da lo que uno se merece, y no es porque uno no lo busque, si no que mas bien, no lo da en el lugar y en el momento idicado…
las oportunidades estan… hay que saber estar pendientes todo el tiempo
Tengo un nudo en la garganta….
A veces, más que oportunbidades son los padres los que tienen que pegar el empujón y abrir el camino a estos Pedros, ¿como? pues dejando que se dediquen a estudiar (e incentivándolos a ello, la mayoría deja el colegio por ganar unas “moneas”) y no traspasarles la responsabilidad de ayudar a mantener al resto de la familia.
Lo digo por experiencia propia.
Y Sabi, yo creo que alguien puede ser feliz aunque venda helados en las micros.
Saludos
O sea, se puede ser feliz anque se vendan helados en las micros?, En este pais donde para ir a un colegio decente teni que pagar más lukas que un sueldo mínimo..?
Donde si se te enferma un hijo, puede hasta morirse si no cuentas con un chequecito de garantía..?
Es hermoso pensar que se puede ser feliz vendiendo helados en la micro, pero como peguita de Verano sólo, porque está más que claro que el “con sólo pan y cebolla” quedó en los cuentos de hadas de nuestras abuelitas.
Distinto es ir por la vida con una actitud optimista y apechugadora, pero la de que la comida se paga, se paga.
Bonita historia
Lamentablemente tenemos siglos viviendo esta realidad. Aunque el pobre trate o luche por salir adelante todo tiene su limite y la gente fracasa al verce tan pero tan sola en una lucha demasiado cruel.
Hoy veo en puestos de empresas a gente con tan poco merito que aunque fracase tendra unos 20 pitutos que lo podran ayudar, y hay me pregunto yo si la vida es justa ???
saludos
A mi gente como Pedro (no me da pena)…y no es por ser clasista ni prejuiciosa!!…
Por lo general es gente joven y con sus manos bien buenas, que simplemente no tiene aspiraciones en la vida, ni ganas de surgir…se les hace facil vivir de esa manera (vendiendo chocolos); que para más remate (traen hijos al mundo a vender rositas en restaurantes y parches curitas en la micro y tienen a sus padres viejitos, casi desmayandose pidiendo limosna a la salida del metro…tremendo negocio) y además tienen el descaro de echarle la culpa al gobierno de todas sus desgracias.
Todos sabemos que vivimos en un país con la torta mal repartida, que la clase media paga los platos rotos, la salud y la justicia son una mierda…y la delincuencia…blablabla…(todos sabemos), ¡¡pero, así es chilito!!.
Las oportunidades no te llagan a la casa, hay que salir a buscarlas. Me da rabia ver gente así…incluso hay personas con discapacidad física mucho más útil a esta sociedad.
De seguro y Pedrito vive de allegado en una media agua, duerme el, su pareja e hijos en la misma cama; pero tienen un televisor Plasma de 42″ y tv cable, roba luz y agua……todos sus hijos usan zapatillas de marca (con resortes), y escuchan reggaeton en los mejores celulares y su señora juega en el negocio más cercano en los tragamonedas…y pasan haciendo asaditos.
Lo único que queda esperar es que Pedrito solo se dedique a vender chocolos y no robe cadenas, ni aritos en transantiago.
Es la historia de muchas personas de clase humilde, la historia de Pedro es similar a la historia de mi madre, una mujer brillante de padres de origen campesino que se mudan a la ciudad, educada en casa por su abuelo, y sobresaliente en el colegio pero sin poder terminar los estudios por la precariedad económica que muchas veces los dejaba sin el alimento diario. Su padre, bebedor, mujeriego y maltratante de su madre.Trabajadora desde niña, como pedro, en las fábricas de cucuruchos de maní, en telares, cargando cajas, planchando ropa en tintorerías y después en almacenes durante su adolescencia. Entre sus 9 hermanos lideró la salida de su padre de la casa. A pesar de vivir en el barrio más humilde de una ciudad colombiana, cuna del hampa y los vicios, logró salir adelante por medio del trabajo y la vinculación a grupos depensamiento político desde donde formó su ser de una manera sólida, entendiendo que era sujeta de derechos y con sólidos principios. Por medio del trabajo y la actividad política labró su carácter y superando sus circunstancias del pasado estudió en la universidad graduándose con méritos académicos, hoy ha desempeñado cargos importantes en donde siempre ha sido reconocida por su liderazgo, buen desempeño y su honradez. Es una historia de superación personal, en donde las adversidades ayudaron a forjar la templanza para hoy ser reconocida como una mujer fuerte, tenaz y digna de mi admiración.
Hoy por hoy pienso que si bien los gobiernos tienen parte de la responsabilidad en la falta de acceso a la educación, el sistema y la cultura imperante del consumo también estimulan la falta de entusiasmo y la deserción escolar de los niños y jóvenes, al menos en mi país, por l que muchos, deseando obtener el dinero a como de lugar terminan en actividades delictivas, prostitución o grupos ilegales.
Creo que aquellos con sensibilidad social tenemos el deber de contribuír a construír una sociedad más justa e igualitaria, con oportunidades para todas las personas, contribuyendo desde nuestro quehacer diario, desde la exigencia a los gobiernos de derechos y oportunidades para todos, desde la academia con el desarrollo de estudios que beneficien o aporten, a través de proyectos sociales, proyectos educativos transformadores de la cultura, desde la creación de las leyes, o a nivel privado mediante la creación de fundaciones, centros educativos, ongs, entidades de apoyo económico. Lo importante es transformar la mirada, de muchas personas que somos “afortunadas”, muchos de nosotros podemos dar a nuestra existencia un significado más profundo desde el sentido de la ayuda, y más en nuestros países latinoamericanos, que desde el sentido de la acumulación desmedida.
Ufff…. El último comentario, el de Evelyn, esta súper pasado a clasismo resentido. Aunque no deja de ser cierto, sobre todo lo último que dice. Ahora yo le diría a Evelyn: Si esa gente que tu describes no puede pegarse un viaje a Cachagua o Maitencillo porque el arriendo de una casa por un día es más caro de lo que ganan al mes (de hecho muchos ni siquiera pueden pagarse una salida a la piscina del barrio), si aunque trabaje como burro en la construcción, Pedro no gana ni siquiera para mantenerse él solo, menos a su familia, si viene de un circulo vicioso que, al igual que seguramente te lo inculcaron a ti, solo le enseñaron a “sobrevivir”, que el gobierno debe mantenerlos y que no hay que confiar en los “ricos” porque lo único que quieren es explotarte ¿Como esperas que vivan?.
Como he dicho antes, hice trabajo social muchos años con familias en riesgo social, incluyendo el famoso “un techo para chile”, chile barrio, etc, etc, etc. Sé que va el cuento con la gente más pobre de este país. Es súper cierto que están acostumbrados a recibir las caridades y aprovecharse de eso, también es verdad que esperan una actitud paternalista del gobierno, es una realidad que muchas de las personas que viven en campamentos una vez erradicados de ellos, vuelven a vivir en otra toma porque es mucho más barato y rentable vivir así.
Pero, yo digo ¿qué esperan?. Desde los tiempos en que Chile fue conquistado por los españoles se acostumbro y educo al más pobre para recibir las sobras de la caridad con las cuales las damas de “buena familia” limpiaban sus pecados, y que se ha transformado en una conducta que se traspasa de generación en generación tanto en la “gente bien” como en los pobres.
En cada uno de los programas sociales en que trabaje la tónica era entregar caridad, asistir y regalar cosas, pero no había educación. Con voluntariado universitario, gente profesional organizando y dirigiendo estos programas, y ni un solo proyecto que buscaba mejorar la educación, tanto escolar como de formación, para abrir mentes y mostrar a aquellos que están metidos en el circulo de la pobreza que hay un mundo mucho más grande y lleno de posibilidades para tomar y cambiar su destino. Ni siquiera aquellos programas como “adopta a un hermano” tenían ese objetivo (el objetivo era mejorar el rendimiento escolar). Uno que otro universitario, por las suyas, se le ocurría y trataba de hacer esa labor. El tema es que no solo con los niños hay que trabajar, también con los padres.
Y es por eso que digo que hay, entre otras culpas, una que tenemos todos como sociedad. Yo, tu, el empresario, los padres, los educadores, etc, etc.
Es de muchos la actitud que tiene Evelyn en su comentario: dar por hecho que “esa gente” no vale la pena, sin siquiera ir mas allá, entender los porque y querer hacer un trabajo real, que no tiene nada que ver con la limosna “caritativa” que damos en el super o a la viejita en la escalera del metro, que realmente ayude a cambiar los círculos viciosos que a cada uno, según su “posición social” consume.
Si hablamos textualmente, SI, hay oportunidades, si, hay opciones, si, en teoría si se puede. El tema es que no es tan fácil, como alguien por ahí dijo, como estar atento para verlas y tomarlas. Es mucho más complejo que eso. Hay muchos factores, algunos muy fuertes, que tarde o temprano te impiden realizar un sueño, y muchas veces no es porque no lo hayan intentado lo suficiente.
Es por eso que admiro aquellos casos de chicos que, contra todas las cosas de su vida, lograron abrirse camino. Muchas veces en la televisión, en la teletón o en campañas de alguna fundación las muestran, realmente, muy someramente.
Solo me cabe una pregunta ¿Realmente creen que hay tan poca gente que logra salir de la pobreza porque son pocos los que tienen sueños o son muy flojos?. Si piensan esto último, quisiera que supieran lo que es trabajar todos los días vendiendo chocolos en las micros, lo sacrificado es que ser una empleada domestica, lo matador que es ser un obrero.
La discriminación mata los sueños, porque es algo muy potente. La mayoría de los beneficiados de la beca padre hurtado de la Católica que desertaron, no lo hicieron por mal rendimiento académico, lo hacen porque la discriminación y el bullying psicológico es tan fuerte, que no lo soportan. Ese es el porqué de que de esos alumnos de excelencia académica y de escasos recursos tan pocos llegan a sacar una carrera, por lo menos en la Católica.
clasismo resentido?…si puede ser!!.
Lo único que se, es que a mí me ha costado tanto (también salí de un campamento, mi madre es dueña de casa y mi papá reparte pan, menos tengo para arrendar una casa en Cachagua…pero quien sabe y en el futuro jaja, todo depende de MI esfuerzo).
Trabaje y estudie al mismo tiempo, me pague yo mi carrera, (sin ayuda del gobierno, ni de mis padres)…y no me quede esperando que alguién de plaza Italia para arriba me ayudara.
No he tenido hijos, porque las pastillas las regalan en el consultorio y tengo muchos sueños (dibujo y pinto al óleo de maravilla). No tengo un peso para exponer mi trabajo…pero me las arreglaré de alguna forma.
A lo que voy….es que, cada quien sabe donde quiere llegar…y el esfuerzo que debemos realizar para lograrlo.
Alicia ha dado en el clavo: EL ASISTENCIALISMO ES EL OPIO DEL PUEBLO…
Yo no veo ninguna diferencia entre Pedro y Evelyn… uno vende chocolos, ella es técnico en algo… ella trabajó y estudió, él ahora trabaja… sí, vendiendo chocolos. pero no tengo claro si también estudia, no me queda claro si vive en una mediagua, no me queda claro que no tenga aspiraciones, nisiquiera me queda claro si además trafica o consume drogas… tampoco si necesariamente ella gana más que él, pero nada de eso importa… porque en esta conversación se evade lo central: que Pedro y Evelyn no son distintos, que estamos todos metidos en un modelo en que si te dicen “pobre” te sientes ofendido, como si te dijeran inepto, poco jugado, flojo que no quieres surgir porque no quieres como dice nuestra sabia Sabina… por eso, nos decimos “clase media” como si existiera… como si clasificranos ahí nos sacara de la miseria y ser looser en esta sociedad competitiva y exitista… Al mismo tiempo a los “pobres” los mantienen controladitos con pan y circo… el centro del asistencialismo….
No es argumento la experiencia personal… debemos ser capaces de ver más allá del resentimiento o la comodidad… Y estoy de acuerdo que es responsabilidad compartida, pero OJO que acá hay un asunto profundo y me alegra que al menos conversemos acerca de él…
Ki, sin querer queriendo… jejejejeje
Xuxas, lei a la Evelyn y me picaban las manos por responder. Menos mal que seguí leyendo y entre la Carla y la Alicia (ídola!) expresaron mil veces mejor cualquier pensamiento mío.
Yo sólo pido al mundo, a la sociedad, al menos el análisis de las variables que llevan a una persona a “elegir” (no me webeen, por faaaaa) ser pobre. De que diantres de elección estamos hablando!!!
Y sorry, Evelyn, super encomiable tu historia, pero sabes que? yo pienso que el tema a veces no pasa por las lucas… pasa por tener una familia que tiene otra pará en la vida. El padre de mi hija viene de una familia super humilde del sur, su mamá fue empleada domestica hasta hace poco, el ha sido el primero en estudiar en la Universidad y xuxas, yo tambien podria decir que es tu mismo caso… pero son tres o cuatro sobre decenas de miles… y tal como dijeron… pensar que sólo tres o cuatro tienen sueños, 3 ó 4 tienen ganas de surgir, 3 ó 4 cachan que si trabajan les va a ir mejor es ser, bajo mi humiRde punto de vista, demasiado simplista.
Obviamente… con todo respeto (saaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa)
como en casi la mayoría de las cosas hay responsabilidades compartidas, muchas veces a las personas no se les da las oportunicades por dibersas razones, falta de recursos, clase social, en fin, pero también a veces las personas no se informan de beneficios, becas, subsidios a los que se puede optar, en todo caso en este país la educación es practicamente pa los que tienen plata.
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