Aprendí a perder

 

Desde pequeñas nos enseñan que en la vida tenemos que ser las mejores. A diferencia de nuestras madres en algunos casos y seguro de nuestras abuelas, nosotras, las que ahora andamos en los 30, debimos ser las mejores en el colegio, destacadas de la Universidad, ya sea por las notas o por ser parte de algún movimiento político, cultural o social. Ahora, si “la niña” tiene alguna gracia, como tocar violín, pintar o danzar, tanto mejor. Se luce la niña…buscando la perfección.

 

Somos de la generación winner, que tiene que hacerlas todas, tener un buen trabajo, ser exitosa en él, tener una linda familia y andar regia por la vida. Leer el diario, andar al día  en los temas, manejar presupuestos y preparar la cena. Valor!!!!!

 

 

 

Entre medio de tanta exigencia, ayer me miré y dije: “tienes que aprender a perder”. Si señores! y no es que una se eche a morir y llore porque no ha logrado tener el príncipe azul o el trabajo perfecto  que alguna vez soñó. Es aprender a perder con dignidad y aceptar que no siempre en la vida se gana. Quedar sin trabajo genera mucha incertidumbre y si más encima te quedas “sola”, puta que duele. Pero como dice este post: “Aprendí a perder”.

 

Debo decir que eso produce un tremendo relajo, una se mira al espejo y se reconoce como ser humano. En esta vida se hizo necesario, urgente yo diría,  hacer un alto y reconocer que no soy una gran empresaria vestida de traje y tacos, que no tengo a Johnny Depp a mi lado y que no soy tan glamorosa como alguna vez soñé.

 

Si me hubieran dicho esto hace diez años atrás, me habría enojado y sentido profundamente frustrada, pero por el contrario, hoy me siento aliviada, me reconozco como una mujer que ha logrado todo lo que tiene con esfuerzo, pero con muchas ganas y con felicidad. Y siento ganas de dejar de controlarlo todo, de permitir que venga lo que quiera llegar.

 

Y así me voy encontrando con mi Yo verdadero, sin disfraz, sin maquillaje para la ocasión, pero con toda la fuerza para decir: “ahí voy de nuevo”, a armar de nuevo castillos de nubes, porque se disolverán, pero ¿quién puede vivir sin sueños? si eso nos hace crear y creer.

 

Y aquí estoy, ya lloré y mande todo a la mierda, para salir con la cara lavada y nueva a inventar otras historias, a pelear con molinos de viento y a creer en el amor una y mil veces.

 

 

Nadiezhda – en viaje Antofagasta-Santiago.

  • Share/Bookmark

Categoría: Sin categoría

Tags: ,

Comentarios (14)

Adán febrero 27th, 2009 at 9:05    

Eso se llama REALISMO. Ver las cosas como son y no como uno quisiera que fueran. Pero, junto a eso, mantener los ideales y creer en que siempre hay una nueva oportunidad, en todo.

erik febrero 27th, 2009 at 10:02    

cuando llegué a la playa, me encontré con las disyuntiva de siempre, me sacaré o no los zapatos? Mis dedos torcidos y de longitudes irregulares me hacía diferente, tan diferente…pero ya no me importa, a él lo perdí porque nunca fué mío, sólo una quimera que construí por años en busca de la familia feliz, lo que estudié en la universidad, nunca lo pude ejercer por no querer salir de la casa de mis papás…
Cuando mis piés se desnudaron ante el mundo, una sensación de alivio me llenó, torcidos florecieron para sonreirle a todo cuanto fisgón pasara por mi lado, los quedaban mirando, algunos con desinterés, otros con un brillo de burla en sus ojos, dos amigos de siempre se acercaron y me preguntaron, que me había pasado, a lo que contesté que era de nacimiento, luego me preguntaron otros temas, pega , amor etc…
Al caer la tarde, todo era respiro y mis piés sonreían por haberme liberado de mis cadenas mentales…
Hoy voy de chalas a la oficina y ya nadie se acuerda de que bajo mi cuerpo ceñido y bien ondulado, hay unos piés distintos.

saludos para uds. chicas.

atte.

erik

Lulú febrero 27th, 2009 at 10:26    

Este post me identiffica tanto, hace un año tenía una vida perfecta, un esposo guapo, una hija bella, una casa grande y linda y una situación económico muy buena, pero yo me sentía horrible, este matrimonio perfecto me tenía a borde del colapso, ser perfecta es cansador y yo actuaba como tal, hasta que un día me harte y me volví yo, y todo se fue a la mierda y lo perdí todo, pero saben depues de todo fue para mejor, de hecho creo que nunca había sido tan feliz como ahora, estoy con mi hija , estoy armando mi vida en un depto, harto más chico que mi casa, pero mi espacio, con menos plata, pero en el fondo con harta riqueza espiritual, y sobretodo siento que he crecido en estos meses más que en los diez largos años que estuve con el y siento que la vida me sonríe.
Esperando que todas esten super.
Besos

Marsu febrero 27th, 2009 at 11:14    

Finalmente todas esas situaciones son una pantalla para crecer. Interactuamos con realidades distintas y a partir de eso vamos creciendo. Creo que lo mejor de todo esto es estar en contacto con lo que realmente somos y sentimos, con lo que queremos para nuestras vidas. Y así nos vamos dando cuenta que lo que nos hace felices es la honestidad, la coherencia entre nuestros propios valores y la manera en que estamos viviendo. Y lo mejor?, darnos cuenta que todo lo que pensamos era necesario para ser feliz o para andar contentas por la vida, era sólo paja.

tukrecia febrero 27th, 2009 at 16:07    

Aprendi a perder, aprendi a asumir como viene las cosas, a soñar en un futuro pulento, pero viviendo el dia…ya pase este dia, espero pasar el de mañana…esa es mi actual consigna, a veces me doy pena y rabia, me veo ahi cuidando a mi mama casi invalida, a mi hna. down, a mi pequeña hija, y veo como mis colegas desarrollan sus profesiones, si hombres, las mujeres quieramos o no, debemos cuidar…nuestro instinto o por lo menos el mio es asi…supongo que la vida me depara mejores cosas…espero que pronto sea…yo desarrollo la mia, desde mi rincon-oficina, planeando, creando y soñando …y sabes soy feliz, a pesar de todo estoy trankila con mi alma, amando hasta el aire que respiro, caminando con 38º de calor por el aeropuerto con mi carro de feria…soy feliz…y nunca lo voy a cambiar!

Marce febrero 27th, 2009 at 17:16    

Ufff!!! Aprender a perder… que fácil es escribirlo, sin embargo es tan difícil hacerlo.
Aun tengo cosas atadas a mi mano que creo que perdí hace tiempo, pero las mantengo, solo por el hecho de no querer vivir el duelo, aun no estoy preparada, mañana talvez lo esté.

Nadia febrero 27th, 2009 at 20:30    

A veces la vida hace que uno se pegue un porrazo tan fuerte que ya nada será igual…no se trata de conformismo, sino de ser agradecido con lo que uno es, lo que tiene y el trayecto que tuvo que recorrer para ello. Uno se ve agobiado por las millones de expectativas que tiene todo el mundo, pero llega un momento en que nos vamos alejando de eso para, finalmente, vivir “nuestra” propia vida.
Me casé, me divorcié (duré un año y medio de un pololeo de 7 años…valor!!! jajajaja), me devolví a vivir con mis padres 3 años, tengo 31, no tengo hijos…

El análisis simple: LOOSERRRRRRR!!

¡¡¡¡¡¿¿¿Pero quién analiza que logré con esfuerzo salir de la U, que tengo un trabajo estable que me gusta, que la relación con mis padres y hermanos mejoró al volver a casa, que ahora vivo feliz con mi pareja (que fue primero mi amigo durante cuatro años) y que tengo muchos proyectos aún por cumplir???!!!!!

No me arrepiento de nada de lo que he hecho, ni de lo bueno, lo malo y lo feo…así es la vida “BUENA, MALA Y A VECES FEA”, pero si no fuera así con todos sus matices uno no diferenciaría nada y no aprendería nada.

Hay que liberarse, aceptar lo que ofrece la vida con las manos abiertas aunque en principio uno no entienda algunas cosas…todo tiene su explicación.

Por último, es cierto que “para ganar hay que saber perder” y no hay gente 100% exitosa sólo hay gente “aparentemente” 100% exitosa o “subjetivamente” exitosa.

A perder se ha dicho!!!!

;)

La Keka febrero 28th, 2009 at 17:23    

Uffff!!!! Aprender a perder o Aterrizar forzosamente????… mmmm no sé ya me entro la duda.

Besos

Dr. Blood marzo 2nd, 2009 at 0:56    

La única manera de saber ganar es habiendo perdido hartas veces antes.

Saludos sangrientos

Blood

lucia marzo 2nd, 2009 at 2:52    

que bonita historia erik me he identificado con tus pies. abrazo

Ale Escobar marzo 2nd, 2009 at 9:53    

GRACIAS

Estoy un paso antes de…
Debo aprender a perder, es lo que me falta para ganar de verdad.

Felicitaciones Nadia.

Mari marzo 4th, 2009 at 21:13    

estoy aprendiendo a perder! lulú te felicito, valiente! ser capas de vivir tu verdadera vida, tu hija te impulsa seguro!
es verdad, me enseñaron a ser perfecta, nunca me tocó ‘bailar con la fea’ hasta que a mis 30 termina mi matrimonio de 3 años y medio, mi primer gran fracaso, y trato de relajarme, de respirar mi día a día, hay días malos y hay semanas en que flaqueo demasiado, es tan dificil Marce! como tu dices ‘vivir un duelo’ de alguien que está vivo…pero quiero volver a mirar al cielo y respirar profundo desde el alma… “las realidades están hechas para asumirlas” para que aferrarse a algo que ya no existe.
aprender a perder, flexibilizarse, permitirse el error, caerse y levantarse, nos hace más mujer, mejor mujer! ‘solo cuando se sufre se aprende’ parece que es verdad…

Clau marzo 5th, 2009 at 14:54    

dejamos de ser perfectas en todos los ámbitos, para convertirnos,de este modo, en PERSONAS PERFECTAS, y que creen…. mucho más queribles!!!!!!

claudiazocar marzo 6th, 2009 at 21:49    

Me encanta ser yo misma, no me interesa ser lo que otros quieren de mi, soy algo autista, me gusta serlo, mis metas las defino yo no mi entorno y solo yo se si las cumpli, creo que no debemos tener un curriculum que mostrar al mundo y si una vida que vivir a diario.

Déjanos tu opinión

Name *

Mail *

Website