¿Seré Yo?

 

Bueno, de tanto vanagloriar las flores de Bach y luego de tantas presiones para salir de este síndrome de sentimentalismo otoñal, fui a ver a la terapeuta de las chicas, esa que las tiene a todas tomando gotitas cada 4 horas, y al parecer, con sus ansiedades y angustias bien controladas.

 

Yo iba bien escéptica (y eso que soy de las que anda viéndose el tarot a lo menos cada seis meses),  con algunos prejuicios y de entradita diciendo que tenía poco tiempo, por si la doña era muy rara o había olor a gato.

 

La cosa es que para sorpresa mía, no era una “eñora” gorda y fea, al contrario, era una joven bien simpática que me recibía hasta de abrazo, ofreciéndome tecitos naturales y maravillándome con un departamento iluminado, lleno de colores e inciensos, con sonidos de mantras que a uno la dejan blanduzca, como gelatina mal cuajada.

 

Nos sentamos y yo no sé que cresta me dijo, sólo sé que a los 5 minutos yo estaba detallándole mi vida entera, mientras ella hacía circulitos con un lápiz rosado.

 

Familia, hijo, hombres, amores… blas y más blas… cuando de pronto, a pito de que repetía tantos patrones, que siempre de a dos, que siempre uno bueno pero tímido y el otro malvado y atrevido; que mi madre, padre, niñez y otros demases, caí en la cuenta que mi vida ha sido un círculo, que he ido repitiendo al mismo hombre tantas y tantas veces, que sufro de la misma manera, me ilusiono igual, decaigo en el otoño, me autosaboteo cuando me veo feliz, ando nostáliga y soy una desordenada empedernida pero sólo con los espacios  pequeños tan míos y nunca cuando de pedir cuentas se trata.

 

Y entonces me llegó el palo en el mate… PAFFFFF!!!!! Me dieron ganas de decirme: “Gigi, eres una pedazo de gil, agarra tu redondo trasero y ponte a trabajar en todas las leseras sin resolver”.

 

Porque a estas alturas de mis años, siento que ya no siento con la misma intensidad de hace años, no sufro con esa desesperación de los 15 (buena cosa, lo único malo que no bajo los cinco kilos reglamentarios de una pateadura, que era lo único bueno luego del corazón roto). No me enamoro con tanta pasión, o si lo hago, me dura poco. No espero tanto (aunque siempre espero… y quisiera tener mi propio Clart Kent que viniera con su capa colorada a buscarme al balcón).

 

He sufrido por puros pasteles… ricos, pero pasteles.

He llorado y me la he jugado por puros cobardes, lindos, pero cobardes.

He dejado a hombres buenos, sólo por la convicción de saber que “no es” (y después ando arrepintiéndome como pánfila).

 

¿Será que las mujeres buscamos otro padre en cada hombre? Aún cuando ese ser que aportó el espermio winner no haya sido el mejor hombre, ni el mejor padre, ni el mejor esposo? Porque “madre hay una sola”, y por ende, para los hombres siempre será una santa, pero nosotras somos más estrictas, puede haber sido un viejo de mierda, pero hay una cierta adoración encubierta, que nunca reconoceremos si el XX fue un maledito, jamás de los jamaces.

 

Yo sé que a mí me gustan los mamones, medios nerd, alegres, inteligentes, atentos, deportistas, que gusten del arte, de la música, del campo (Talca, obvio!), que me adoren sobre todas las cosas y sea un amor con mi abuela.

 

¿Quién será? Ni idea, pero sé que me gustan así, que los escojo justo al revés y que he repetido los mismo patrones desde que tengo razón.

 

¿Seré yo el problema entonces?

 

Naaaaa… soy perfecta, nada podría desestabilizarme.

 

 

Gigi-enflorada-otoñal

 

  • Share/Bookmark

Categoría: General

Tags:

Comentarios (7)

Barbaraza abril 21st, 2009 at 8:47    

Te sono como a “Seré yo señor”…. si galla eris tu, asumelo, jajajajaja

Cath abril 21st, 2009 at 9:35    

huuuyyy.,.,, Eso nos pasa por ser pensantes, yo creo que a todos nos pasa eso de meternos con pasteles, derrepente hay que ser fria creo yo….
Imaginate Gigi que hay gente que jamás se cuestiona nada.

Dr. Blood abril 21st, 2009 at 10:03    

Si no hubieras visto a esta consejera no te habrías dado cuenta de tu realidad, simple y sencillamente porque está dentro de nuestros mecanismos de defensa el autoengrupirnos para que no nos duela tanto nuestra vida. E insisto en mi teoría de que no hay que buscar sino esperar a que llegue; en el peor de los casos, si te condoreas, puedes culpar al destino o a la deidad de turno.

Saludos sangrientos

Blood

Xi abril 21st, 2009 at 18:58    

juajuajua sabia que no era la unica. Saludos

Carolina abril 21st, 2009 at 23:27    

Me recuerdas al libro “Mujeres que aman demaciado”
Lee el que me mando a leer mi psicologa especial para esto “La vaca”
Animo!!!

Mari abril 22nd, 2009 at 8:54    

Gracias Carolina!! me recomendaron ese libro y no me acordaba el nombre!!!

concuerdo con Blood, me ha pasado mucho este último tiempo que conversando con gente (mi sicologa jij) te das cuenta ‘derrepente’ de tu realidad, y me digo: pero como tiene que decirmelo otra persona y no soy capas de darme cuenta sola! que decepción. Bueno le hecho la culpa a mi mecanismo de defensa jiji. ha!

claudiazocar abril 24th, 2009 at 19:37    

Uf por suerte no busque jams a uno igaulito a mi padre por que tiene sucursales en chile y extranjero hijos por mil y todavia me pregunto cuantos estaran repartidos por el mundo.

Déjanos tu opinión

Name *

Mail *

Website