
Estoy tan aburrida en esta pega- le dije a mi hermana por milésima vez al teléfono-
Ay galla, mata tu vaca de una vez, me dijo.
Que es eso?????
Metáfora de la vaca, Gugléalo, toy súper ocupá…y cortó.
Y lo Guglié.
Y las cortinas de mis tiempos muertos se fueron abriendo como en un telón de teatro.
Es una fábula cortita que cuenta la historia de un maestro y su discípulo y de cómo le enseñó que la falta del éxito en la vida no se debe (como muchos piensan) al fracaso sino al conformismo y la mediocridad.
El maestro lo lleva a un poblado muy pobre y alojan en casa de una familia que vivía en una pobreza extrema, tíos, sobrinos, abuelos, nietos, hermanos, todos en una misma choza miserable y su única posesión era curiosamente una vaca.
Una vaca flaca que los abastecía de leche apenas para que pudieran sobrevivir.
Alojaron con ellos y la noche antes de partir el maestro fue silencioso y sin que nadie lo viera degolló la vaca.
El discípulo escandalizado le grita: ¡Pero maestro, esta vaca era todo lo que esta familia poseía, ahora todos vivirán en la miseria y morirán!
Y el maestro silencioso cargó su equipaje y partieron.
Un año después volvieron al mismo lugar y Oh! asombro, en el mismo sitio donde se ubicaba la choza se levantaba una sólida y próspera casita.
El discípulo pensó que al morir todos después de perder la vaca se habrían ido y ahora habitaba otra gente.
Enorme fue su asombro al ver en el lugar a la misma familia con un aspecto bastante saludable y hasta una sonrisa en el rostro.
¿Que ha pasado? preguntó el discípulo.
Hace un año atrás, contó el jefe de familia, unos bandidos asesinaron nuestra vaca.
Como ya no teníamos de que sobrevivir limpiamos el patio trasero y plantamos algunas semillas de hortalizas. Como las semillas fueron bastantes vendimos las que nos sobraban y compramos más semillas.
Hoy vivimos bastante bien, tenemos para comer y además nos alcanza para ahorrar y comprar más.
Y el maestro y el discípulo se miraron, sonrieron y continuaron su camino.
Plop.
La vaca efectivamente les aseguraba la sobrevivencia y aunque no les hacía completamente felices el tenerla aseguraba que no se sintieran completamente miserables.
Hace poco llamé a la Sole que fue despedida hace algún tiempo. La Sole era el único sustento de su numerosa familia. La Sole, de 55 años lloró amargamente ese día por perder su única fuente de ingresos…y claro, lloramos todos con ella.
La llamé y me contestó feliz. Estoy distribuyendo pie de limón en colegios y pan amasado a algunos almacenes, me contaba feliz.
Me saco la cresta pero estoy con mis hijos, hago lo que me gusta y gano el doble.
Plop de nuevo.
Y sigo pensando en las veces en que me tiré al río, en cuánto perdí, en cuánto gané, pongo en mi balanza mis tiempos duros y mis días difíciles y ciertamente la balanza la completan los momentos en que he estado alimentándome solo de esta vaca.
Cuánto de valientes tenemos.
Cuánto de Quijotes en busca de molinos.
Cuán capaces de agarrar los cien pájaros volando para dejar ir el que tenemos en la mano.
A veces no da el valor, otras tantas no alcanza la energía, otras miles sucumbimos a la incertidumbre.
Cuánto se extrañan los tiempos de jóvenes idealistas en que éramos capaces de derribar montañas y cruzar pantanos en pos de un sueño…de un ideal.
A veces me gusta pensar que sigo siendo capaz de lograrlo, que las alas las tengo aún guardadas debajo de este chaleco de lana gris…que hay ollas de oro esperándome al final del arco iris.
A veces, por las mañanas, como hoy, en medio de este Mayo, abro mis carpetas de windows sin que el jefe me vea para revisar los archivos en que tengo guardados mis sueños…mis proyectos…mis ideas locas que pretendo realizar algún día…un día…un día en que me anime a romper el vicio de mis hábitos, un día en que retorne las energías de la primera juventud, un día en que deje de creer que todo lo que tengo son estas posesiones materiales y confíe más en mis manos, y le de fe a mis impulsos y mis sueños y desenfunde mi daga para darle fin (al fin) a los días eternos de mi vaca.
Queda hecha la invitación también para ustedes.
¿Cuál es tu vaca?





Mayo 22nd, 2009 at 10:23
Auch!
Al hueso…
¿Y yo cómo logro matar mi vaca y no llorar sobre ella después?
Creo que tengo varias vacas que matar.
Veremos… veremos..
Gracias Ki
Mayo 22nd, 2009 at 10:37
Ayyy! qué buena!! me gustó, yo ya maté una vaca (maipú), pero tengo que matar otra. Me gustó esto.
Y porque no empezar por concretar uno de los sueños que tienes en tu carpeta?
Abrazos.
Mayo 22nd, 2009 at 11:56
Es como alentador.
Yo maté mi vaca en Diciembre y ahora ando por ahi y por alla. Aún no llego ni a las patas de la vaca que maté..
Jejejje.. Pero bue…Aqui andamos repartiendo semillas.
Mayo 22nd, 2009 at 13:20
Creo, amiga, que nunca he tenido una vaca.. he hecho de todo para ganarme el pan y no sé por qué nunca me siento segura de donde estoy o de lo que tengo o carezco, siempre he trabajado repartiendo semillas, tal vez porque me cuestan los compromisos, el arraigo, los lazos (lo que no es en ningún caso una virtud)
Amo y hago, vivo y sueño, a sabiendas que tanto puede perdurar como también puede acabar.. que puedo perder… que puedo ganar… aunque no es doloroso, es una certeza…
El “hic et nunc” es un slogan que practico religiosamente, y con ello digo te amo o me haces daño… sin complejos
Tal vez desde que pasó ese angelito rosado por mi vida, comencé a matarme a mí misma, ya que yo que era mi propia vaca…
Mayo 22nd, 2009 at 14:01
Yo tengo una vaca grande, gorda, sanita, muy buena y que me hace feliz… Pero tengo otra vaca que tira pa colina, está tan flaca que ni siquiera me ayuda a subsistir… pero bueno es necesario como lo dice la parábola matar esa vaca para encontrar algo mejor… espero poder lograrlo…
Mayo 22nd, 2009 at 14:42
Aplica para todo en la vida????
Mayo 22nd, 2009 at 15:39
Escuché este relato de tu propia boca, y claro, aluciné.
Debo matar esta vaca que me mantiene aquí.
Vendré a leer este post cada vez que dude.
Gracias… tambien a tu sabia hermana.
Mayo 22nd, 2009 at 16:29
Para Vivir, es necesario Morir
He mirado mi arrozal desde el monte
He mirado mi cabaña, mi hacha..he mirado
He mirado mis ojos en el lago
y mi culpa vecina en la sombra de la noche
He mirado el puñal que cargo
y el cuello de mi vaca…
y me dice.
Si me matas vivirás para siempre
si vivo…moriremos juntos.
SALUDOS…A UD. KIANTEI
Mayo 22nd, 2009 at 17:40
Acúsome de ser fan del status quo. Con lo que hago me alcanza para vivir tranquilo. Podría ganar el doble haciendo algún sistema de turnos, pero no lo necesito en este instante, y me quitaría tiempo de tranquilidad y hasta de felicidad. Creo que hay que pensar primero si es que somos felices con nuestra vaca antes de pensar en matarla.
Saludos sangrientos
Blood
Mayo 23rd, 2009 at 0:22
Me declaro distante a lo normal, me gusta la rutina, soy mujer de un solo hombre, prefiero un gordo casero y simplón que a un galán, menos horas de trabajo y menos lukas que gastar, más tiempo en casa como dama antigua haciendo ñoquis caseros, regaloneando el estomago y viendo a mis hijos crecer; tengo súper claro que pronto se irán y ni las sombra les veré, pero esos recuerdos quiero tener en mi añoso atardecer, sentada en el parque dándole comida a las palomas si Dios me lo permite…
Mayo 23rd, 2009 at 20:47
Mierda!! ¿y que hago si la vaca soy yo???
Mayo 24th, 2009 at 19:27
En estos tiempos de recesión soy feliz con mi “vaca” aunque sea algo rutinaria, pero me permite tener tiempo para mi, aunque no gane mucho.
Saludos
Mayo 25th, 2009 at 18:14
buenísimo… yo leí el libro.. que se llama la vaca.. y me embale… y auch!!! nunca imagine que había tenido y aun sigo teniendo algunas vacas en mi vida… pero estoy trabajando para deshacerme de ellas.. =)