Extravagancias de Alcoba

Mientras escucho a la Shakira con su sensual tema “La Tortura” (con el guapo de Sanz), me acuerdo de las conversas con las chicas el otro día, cuando comentábamos que al pololo de una de ellas simplemente la mañana siguiente había perdido el calcetín, y llegó a su casa con una pata al aire. Claro, una madre entiende que su hijo creció, que si durmió afuera es probable que no haya sido solo, pero de ahí a comprobar que se sacó la ropa y simplemente no encontró parte de ella me parece que es un tanto fuerte… ¿o no?
Claro! A otras se les ha perdido cosas más complicadas en pleno acto (y que se pierda “eso” en el cuerpo de una sí que es grave y complicado).
La cosas es que esa misma noche, en una visita furtiva donde el lolito que me tiene con la cabeza en las nubes, mientras pensaba en contarle estas anécdotas, cuando terminamos la maratón del amor, empezamos a juntar las piezas tiradas por toda la casa y de pronto me lanza la frase: “linda, viste mis calzoncillos?” jajajaa… los buscamos por todos lados y como a los 20 minutos aparecieron en la cocina…. En la cocina pos!!!!!!! (Qué indignidad… jajajaa)
Y claro, como uno va tomando confianza, y le da por llamar a cualquier hora con la mamonería de “hay, es que te eché de menos”, ellos como que asumen las mismas prácticas, entonces suena el teléfono a la hora menos oportuna, y uno feliz contesta calladita… pues ese día estaba en medio de una reunión con un montón de gente cuando del otro lado una voz que dice: “eres una descarada, ayer vino mi mamá, unos amigos y mis sobrinos, y hoy decidí limpiar un poco y acabo de sacar unos colalés de debajo de mi cama”. Y yo ahí, enfrentada a mi cara de tomate maduro en medio de la reunión de planificación de la semana.
Fue tanto el show, que me atraganté, boté el block de mi compañero de al lado y tuve que salir corriendo de la pura vergüenza.
A la vuelta me interrogaron que acaso me habían ofrecido matrimonio por teléfono o que había sido “esa” noticia que me dejó así de avergonzada. Digna les dije: “nada, sólo que aparecieron unas cosas que estaban perdidas hacía un tiempo”.
De seguro nadie me creyó, o los más creativos pensaron en cosas más entretenidas que salieron por fin del lugar oscuro donde se encontraban.
Un amigo el otro día decía que la prueba del amor es cuando uno es capaz de pedorrearse en la cara del otro y no tener vergüenza. A mí eso me parece asquerosamente cierto… jajaja… pero siempre trato de no llegar a esos niveles de desagradable confianza.
Podría seguir enumerando una enorme cantidad de descaros, pero dado que las feromonas me tienen en la etapa romanticota aún, prefiero creer que mi boy es in-oloro, y que nunca jamás escucharé sus ruidos gástricos o intestinales.
Guakatelaaaaaaaaaaaa… el amor es un asco también!!!!



Comentarios (8)
El tema es que, a veces, el exceso de confianza se mete en … el bolsillo el mínimo de respeto que se deben dos personas que se aman. Y ahí sólo cabe decidir qué es más importante: la confianza o el respeto. Buen dilema.
jajajajjaja que descarada eres gigiiiiiiiiiii…te fuiste a poto pelao?
jajajajaja
(paso…)
jajajaa……….. el friesito!!!!!!! (buen punto Adán: Confianza v/s respeto… mmmm)
Jajajajaja, Gigi, marcando territorio con los calzones. No será mucho???
Mientras sea aceptado por ambos, está permitido.
Saludos sangrientos
Blood
Solo decirte que me produce envdia, el poder conocer una persona (mina) como tú
Guajajajajajajajajajaja!!!!!
R100 entendi la talla de hace dos semanas!!!!! Guajajajajajajajajajaja
Ella era pos!!!!!
Guajajajajajajajaja!!!!!
Besos
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