Temporada de Cuentos Cuentos Seleccionados: La Playa
Oct 28

 

 

la-nina

La niña miró hacia lo lejos. Era un día caluroso, su uniforme pegado al cuerpo, le picaba. El sol le daba en toda la cabeza, atontando  los pensamientos que tampoco eran tan claros cuando estaba nublado.

 

Hacía unas semanas, su padre le había revelado el secreto. Y desde entonces, ella buscaba una forma de seguir viviendo su vida como hasta antes de esa confesión, pero era difícil.

 

Siempre se había sentido más cercana a su padre que a su madre. Tal vez por el hecho de que su mamá siempre le decía, en son de reproche, que era igual a su papá. Y no había nada halagüeño en la frase ni en el tono. No importaba cuánto amara a su padre, el saber que era como él, era como un mal designio, algo que aunque no tenía edad para comprender del todo, le sonaba a maldición.

 

Su padre era un hombre culto. Sabía muchas cosas que nadie más en el mundo hablaba con ella, sabía un par de idiomas y tenía fama de ser un hombre muy letrado. Ella le creía todo, por eso no dudó cuando él le dijo.

 

A veces, oía las peleas, los gritos. De su madre, claro. Su padre no perdía el control jamás. Era de esas personas que podían decir las peores cosas, las que más dolían, sin que se le moviera ni un músculo. Ella no sabía entonces, no podía prever, que ésa sería una de sus propias características también. Oía las peleas y hasta hacía unas semanas, no sabía porqué ocurrían. Sabía que los papás a veces se peleaban, los papás de sus amigos también lo hacían. A veces incluso podía enterarse de una pelea en el barrio que todos los vecinos comentaban.

 

Pero el escuchar de boca de su padre la razón verdadera, enorme, aplastante, la razón inapelable de las peleas que sostenía con su madre, era demasiado para sus nueve años.

 

La madre, fuera como fuera, tenía aquello de santidad y confianza que siempre tienen para los niños pequeños. Ella estaba en la etapa en que se estaba alejando de esa niñez inocente, pero aún era una niña pequeña. Su madre aún era esa mujer que está más allá de las dudas y las sospechas. O era que ella aún era una niña que no sabía de dudas y sospechas.

 

Ella había leído muchos libros y sabía que lo que su padre le había dicho, sí sucedía. A otros, pero sí sucedía. Las personas se enamoraban de otras personas, las personas traicionaban a quienes habían jurado lealtad, las personas vivían vidas paralelas y las personas ocultaban esas vidas para no alterar el normal desarrollo de lo que habían prometido respetar. Los protagonistas de los libros lo hacían… ¿y entonces, porqué era tan duro cuando le tocaba a uno en su familia, con su madre y su padre, cuando eran las confianzas que uno conocía las que eran traicionadas?

 

En el fondo, ella se sentía como una protagonista más de una de aquellas historias. Ya no era una niña común corriente, con un papá, una mamá y un hermano pequeño; viviendo en un barrio humilde, con una familia normal. Ahora era la hija de una adúltera, de una mujer libertina que se había enamorado de otro hombre, un hombre menor y que por ese amor, estaba dispuesta a dejarlo todo, sin analizar y sin pensar.

 

Ella recordaba a Ana Karenina. Pero su madre no era Ana Karenina. Todos los atributos que le podía ver a esa mujer no calzaban con la historia de su madre. No había belleza en lo que su madre hacía. Talvez si alguien escribiera un libro sobre su madre se tornaría bello, poético, dramático. Como nadie lo escribía, sólo tenía el velo de la sordidez y la irresponsabilidad.

 

Sentía vergüenza de esa realidad. No fue hasta muchos años después que supo que era porque suponía que las acciones de su madre serían heredadas, a los ojos de la gente. Ella sería una hija de su madre y por tanto, capaz de hacer lo mismo. O quizás cosas peores.

 

La niña miró a lo lejos.  El sol le daba en toda la cabeza pero ella sabía que la imagen que estaba viendo no era una alucinación. Su madre sí estaba abrazada a ese otro hombre. Su madre sí lo había besado.

 

Escrito por Mujeres Chilenas de 30 Comentar

4 Responses to “Cuentos Seleccionados: La niña”

  1. Vivi dice:

    Uuuuuuuuuuuuuuu………. q gran relato, me encantó, dónde voto?

  2. Lo dice:

    Dónde puedo ir a abrazar a la niña???

  3. La Keka dice:

    Daño y gratuito!!!!
    Puta la huea!!!!

    saludos

  4. Ara dice:

    Me huele a historia conocida…escrita con la sensibilidad de alguien que sabe lo que dice….

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