Mas que un buen consejo…

consejo

-No soy buena dando consejos-me dijo-siempre termino hablando de mi.

-Yo tampoco -le contesté- y sin embargo siento que las personas quedan satisfechas en algo después de oírme.

-Tal vez eso sea aconsejar…

Pues no sé, lo que me surge es que cuando alguien te pide un consejo basta escucharle con humildad, dejar el corazón abierto para recibir toda la información desde una tribuna sin filtros, sin prejuicios y una vez reunida toda la información es posible dejar que el propio corazón concluya y hable por si mismo.

 

Y así, mail para llá, mail para acá fuimos dando rienda suelta a una bella conversación de la que extrajimos algunas conclusiones que pondremos sobre esta mesa a ver si a alguien le sirven en algún momento:

 

Cuando te piden un consejo lo primero es identificar cuán dispuesta está esa persona a ser aconsejada, hay veces en que no esperan más que un oído generoso, un pañuelo en el momento preciso, un hombro consolador y no una boca que concluya.

 

Hay veces en que vienen a ti para escuchar lo que quieren escuchar, esas veces en que traen el problema resuelto y las decisiones tomadas, hay que ser muy cauteloso en hacer juicios de valor. A veces no buscan nada más que una aprobación.

 

En otras ocasiones Sí esperan oír lo mal que están, lo equivocados que han caminado. Debemos recordar que efectivamente existen esas personas que les gusta o les encanta ser corregidos y enderezados.

 

Debemos evaluar también nuestro papel. Ser portadores de un buen consejo  debe traer consigo también el reembolso de la satisfacción, la certeza de un rol bien asumido: “Chuta, la embarré con lo que le dije” Ese papel no debe dejarnos sabores amargos sino en lo posible también un aprendizaje para nuestras vidas.

 

Una vez claro este panorama, también tenemos que tener presente que:

 

Aconsejar no es dar una solución, aconsejar es acompañar y tratar de dar luces desde una mirada externa y sin compromiso.

 

No es prometer amistad incondicional ni nos compromete a hacer un seguimiento de esa vida.

Dar un buen consejo debe ser en libertad, la misma libertad para tomar o desechar que le damos a quien nos oye.

Tenemos que hablar humildemente considerando que todos somos seres humanos imperfectos y maravillosos.

Ofrezcamos siempre las herramientas para que cada persona saque sus propias conclusiones y en vez de decir: “Haz esto” es preferible decir “Prueba con todas las posibilidades”

No somos sabios ni absolutos, no tenemos la receta perfecta puesto que cada vida es distinta y cada experiencia única.

Es posible ofrecer en una medida muy humilde la propia experiencia a modo de comparación, pero tener mucho cuidado en no terminar hablando de uno mismo.

“A mi cuando me pasó eso mismo (o algo parecido) hice esto…” por si te sirve.

Nada de ¿Y como yo…?

 

Intenta ofrecer soluciones prácticas a pequeña escala: Sal a tomarte un helado…y si te vas una tarde al cine, ¿caminemos? No son las soluciones al problema, son herramientas para acompañar y alivianar los procesos.

 

No hay dolores ni problemas a los que estemos llamados, cual superhéroes a dar soluciones rotundas, pero, si un amigo o cercano se ha acercado alguna vez a nosotros para ser ayudado, acogido o simplemente escuchado, hagamos el ejercicio de ofrecer nuestro corazón algunos instantes porque por alguna misteriosa razón nos ha escogido para ser portadores de un pedazo de su vida.

No cuesta tanto intentar un consuelo, no cuesta tanto hacerlo bien.

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Comentarios (3)

Barbaraza Noviembre 13th, 2009 at 9:12    

Que lindo castora, que lindo consejo…

Adán Noviembre 13th, 2009 at 10:43    

Más que dar un consejo, que la mayoría de las veces se define como algo obligatorio de aceptar, lo ideal es escuchar incansablemente y luego presentar diversas alternativas para que el necesitado de consejo pueda decidir con la más amplia gama de puntos de vista y posibilidades.

el alcaraván Noviembre 14th, 2009 at 21:54    

siempre a la gente hay que darles alternativas, muchas veces, la solución tiene varias opciones, cuando uno pide un consejo, tiene que estar dispuesto a escuchar lo que le diga el otro, a veces la solucion puede ser con varias opciones, a veces se puede recomendar alguna preferente

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