Día del joven combatiente

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29 de marzo de 1985 los hermanos Vergara, de 18 y 20 años de edad, son asesinados:

“Carabineros ordenó que se detuvieran y según algunas personas, no se detuvieron… arrancaron, el furgón los siguió pidiendo refuerzos; los acorralaron y un carabinero disparó obligándolos a huir hacia donde los estaban esperando y ahí los acribillaron. Eduardo murió instantáneamente, Rafael quedó herido, fue subido al furgón y rematado ahí. Posteriormente su cuerpo fue arrojado junto al de su hermano.”


Un nuevo 29 de marzo. Con el paso de los años la fecha se reduce a simple estadística: número de detenidos, número de efectivos en terreno, número de heridos, número de apagones, número de velas que debemos tener cerca por si acaso. Y ahora con esto de que por primera vez un gobierno de derecha tendrá que hacerse cargo de esta fecha…

En fin, antes de concentrarnos en las estadísticas que todos discutiremos el día de mañana, les dejo un pequeño relato del día en que fallecieron los hermanos Vergara, porque si Usted no lo sabía, o no lo recordaba, en este día se conmerora eso, la muerte de los Hermanos Vergara.

Roberto Bolton, sacerdote diocesano, en su testimonio titulado EN LA MEMORIA HISTÓRICA DE LOS OPRIMIDOS, escribe:

“Al atardecer del día 29 de Marzo de 1985, en los sectores populares de la ciudad de Santiago, donde se esparció como un reguero de pólvora la noticia: “¡mataron a Eduardo y Rafael Vergara!”, se produjo una especie de espasmo de tragedia, de dolor, de indignación y de impotencia. Carabineros había asesinado a dos de los mejores y más queridos elementos de la juventud de la zona oeste de la capital. ¡Sensación de un gran vacío y de un terrible sin sentido!

La eucaristía que celebré al día siguiente en la Villa Francia, en el pequeño altar que situamos entre los dos cuerpos, es la más estremecedora que he celebrado en casi cuarenta años de sacerdote.

El funeral del día 31; el traslado de los restos en hombros de sus compañeros, desde Villa Francia hasta la Iglesia de Jesús Obrero; la eucaristía que allí se concelebró por decenas de sacerdotes en medio de una muchedumbre que el vasto templo no pudo contener; la marcha, después, al cementerio entre banderas, aclamaciones, consignas y cantos, fueron actos que revistieron una mezcla de fe pública religiosa y de combatividad vibrante no vistas antes en Chile.

Después, todos los meses, el día 29, ha estado habiendo una romería, un acto o una celebración en el lugar donde vivieron y donde murieron los Vergara, siempre significativa y activamente presididas por Manuel y Luisa, sus padres. Cada vez, y poco a poco, estos actos han ido configurando, como en un proceso, el sentido profundo y el valor histórico de la vida y de la muerte de los hermanos Eduardo y Rafael”. (Texto e imagen, extraído de “Hermanos Vergara Toledo”. Comité de Defensa de los Derechos del Pueblo, CODEPU)

Escrito por Ale

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Categoría: Actualidad

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Comentarios (3)

Marce Mercado marzo 30th, 2010 at 14:38    

Gracia, querida, por este hermoso aporte a la memoria de nuestras Mujeres…

La keka marzo 30th, 2010 at 18:23    

Triste realidad que vivieron muchos.
un abrazo.

Evo marzo 31st, 2010 at 18:59    

Exelente articulo
El DJC es la desobediencia civil anual mas organizada de ameria latina. Una herida social abierta que existe en el alma de Chile que no deja pasar esta memoria.
Un verso de Violeta Parra
“A fuego mandan a llamar las campanas del olvido
cómo se ha de olvidar amor de fuego encendido”
Aguante Luisa y Manuel!!

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