Las hojas de un diario

I_
Jamás me había puesto a pensar en lo que ha sido mi vida y hoy que está casi a punto de acabar creo que es necesario dejar algo para la posteridad.
Muchos años he vivido preocupada de mi familia a la que amo por sobre todas las cosas. No ha sido una vida fácil pero no me quejo, he sido feliz con lo que Dios me ha dado.
Hoy después de muchos exámenes, de miles de muestras de tejidos, sangre; entre otras miles de cosas; los doctores me han dicho que lo que tengo es un Cáncer Cervicouterino. La verdad es que al principio fue como si me hubiesen hablado en alemán; no entendí nada, pero al pasar los minutos comprendí que era algo serio y sentí que sólo tenía dos opciones: luchar y tratar de vivir un poco más o auto compadecerme y esperar que la señora muerte hiciera su trabajo… opté por la opción uno y le pregunté a los doctores qué podíamos hacer.
Tenemos que extirpar, raspar, ahuecar; sacar todo lo malo y comenzar sesiones de quimioterapia, poco y nada entendí entre el miedo y la ignorancia pero aún así lo hice.
Primero vino la operación. Fue un paso importante para una mujer como yo, criada a la antigua en el campo, saber que todo lo que has sido a través de tu existencia se va a la basura con tus ovarios y tu útero y esas cosas que nos diferencian de los hombres, pero más que la misma operación y la extirpación de mis órganos genitales lo que más me dolió fue ver sufrir a mis hijos. La mayor de mis hijas se alejó de mí. Sentí su odio, su rechazo y eso me entristeció tanto, sin embargo, no la culpo ¡yo siempre fui su heroína, la imagen de mujer que ella siguió desde la cuna!… yo siempre tan dura, tan fuerte y hoy disminuida por completo, no tiene que ser fácil para ella verme así.
Mi hija Carolina, la del medio es como su padre, sufre a viva voz y le da lo mismo que la vean llorar, me mira con un amor lastimero que me cala hasta los huesos y no sabe qué hacer por mí.
Y mi bebé, mi varoncito, es aún un niño que no entiende por qué las cosas andan al revés, no sabe por qué su padre anda de mal genio y con los ojos rojos todo el tiempo.
¡Es tan duro verlos sufrir!, pero ¿qué puedo hacer?… sólo encomendarme al Señor y esperar que todo esto pase pronto.
II_
Hace mucho que no escribo, la verdad no tenía fuerzas para hacerlo, estas sesiones de quimioterapia son terribles y me siento muy sola. Cada vez que tengo que internarme lo hago sola, mi esposo querido no ha sido el apoyo que yo esperaba; sólo sabe llorar y ya ni siquiera se acerca a mí; es un cobarde de tomo y lomo y está sufriendo por viejas y nuevas culpas, lo veo en sus silentes ojos oscuros.
Las cosas con mi hija mayor van mucho mejor, se ha convertido en mi mano derecha y aun cuando sé que sufre, jamás me deja verla triste, se parece tanto a mí, cuida de su hija, quien es mi nieta adorada, y de su pequeño hermano, se hace cargo de la casa cuando yo me ausento y he de decir que esa no es una tarea fácil cuando además trabajas fuera del hogar.
Mi amada Carolina ayuda a su hermana cuando ésta trabaja viendo a los niños, ella no vive conmigo y eso me destroza el alma, su padre y ella hace más de un año que no se dirigen la palabra, el orgullo de mi marido me duele más que mi propia enfermedad, pero bueno… tengo hermosos hijos y trabajamos en un muy fusionado equipo.
Pero aun así yo estoy muy sola aquí, esperando que las náuseas y los vómitos se detengan para poder poner mi pañuelo lila en mi ahora calva cabeza y poder volver a mi casita que tanto extraño.
III_
Algo me pasa, algo, al parecer no muy bueno, estoy hace varios días con pérdida de conocimiento; es como vivir todo el tiempo aletargada , a veces estoy bien y otras simplemente no recuerdo nada, siento en lo más profundo de mi ser que esto acabará pronto, es por eso que cada vez que las fuerzas me lo permiten beso y acaricio a cada uno de los miembros de mi adorada familia, tengo ahora 4 nietas, mi hija mayor se casó con un buen hombre y le dio una hermosa hermanita a mi querida Esperanza; Amanda se llama la bebé, ¡mi hija insiste en ponerle nombres de viejas a las niñas y son tan lindas!, pero bueno son sus hijas y sus gustos. Mi Carolina está de nuevo a mi lado con mis 2 nietas: Ailyn y Antonia y eso me hace muy, muy feliz.
Mi Jose Manuel, adorado mi bebé chiquitito, está cada día más grande; tiene ya 11 años es un hombrecito valiente y hermoso y sé que cuando yo ya no esté junto a él su padre y sus hermanas cuidarán bien de él, es un niño tan especial, él es la luz de mis ojos.
IV_
Luché hasta más no poder con esta cruel enfermedad, pero sé que llegó mi hora, lo veo, lo advierto, es extraña la sensación pero ya estoy cansada ya no reconozco a nadie y creo que es mejor así, no soporto ver el sufrimiento en los rostros de quienes amo, lo bueno es que estoy en mi casa, en mi cama y no en una fría sala de hospital.
Han venido mis hermanas a verme pero ya no tengo fuerzas para hablarles, si pudiera hacerlo, ¡les diría que las amo y que me perdonen si alguna vez les hice algún mal!
Mi madre y una de mis hermanas han partido ya este mismo año, es extraño que seamos 3, como mis 3 hijos o el poder mágico de los 3 elementos: agua, tierra, fuego; mi madre, mi hermana ahora yo, por lo menos no estaré sola, no tengo miedo de partir, sé que estoy lista, soy valiente… siempre lo he sido y sé que mis niñas y mi niño también lo son.
V_
Hoy escuché, sin poder responder, que han autorizado la morfina, así no tendré que soportar más dolor, aunque en el estado de inconsciencia en el que estoy realmente no siento nada, sólo voces que apenas reconozco, sé que son mis niños, que es mi familia la que no me abandona, los amo tanto y también está mi viejo ¡qué ganas de poder decirle que no quiero verlo sufrir, que sé que me amó tanto como yo a él! Mi niña mayor será quien inyecte la morfina en mis venas… pobre, se siente confundida lo veo en sus ojitos pardos, los ojos de mi padre a quien veré muy pronto, pero ella es fuerte y sabe que es lo mejor; que todo estará bien, que está haciendo lo correcto, aun cuando ella no lo sienta así.
VI_
Hoy he decidido que me iré tal y tal como vine al mundo… sola, cuando nadie me vea, cuando nadie este en la habitación; me iré de este mundo para no volver y me voy conforme, no dejo nada pendiente, todo está hecho, todo está dicho; ya es el momento… mi cuerpo ya no aguanta otro pinchazo, fueron tantos los dolores físicos que soporté, pero valió la pena, mis hijos están bien y yo también lo estaré.
Eso es todo, el sol brilla en mi ventana, creo que es verano afuera, puedo sentir el calor en mis mejillas, siento que se me va la vida en este instante, no quiero verlos llorar por eso… ¡éste es el momento!, solas la muerte y yo, la muerte que me está esperando a los pies de mi blanca cama… es una señora hermosa que me guiará en el camino hacia la eternidad.
Ahí voy amiga muerte, voy por ti… ahí voy.
Escrito por Florence.



Comentarios (9)
Glup, me quedó un nudo en la garganta… No me atrevo a preguntar de quien se trata…
Un abrazo fuerte.
Triste pero buen relato del primer paso.
Blood
Increíble relato
para quienes hemos pasado por una situación similar con algún familiar o amigo
te felicito
HERMOSO…
NADA QUE DECIR.. MIS OJOS AUN TIENEN LAGRIMAS…
UN ABRAZO..
Es cierto aunque esta un poco triste es un excelente relato, me gusto, muy original, saludos!
Hermoso y sé que viene del Corazón!
Florence, tienes que seguir escribiendo!!!
Un abrazo a la distancia.
Que profundo, hermosa mirada de un momento triste de la vida.
Nadie esta libre, todo puede cambiar de un dìa para otro…Puedes hacer planes, viajes, proyectos futuros pero en un segundo todo puede ser distinto….
Querida Florence,
Te sigo desde que empezaste a escribir para esta pagina y dejame decirte que me gusta tu estilo. Pasas de un lado al otro sin mas ni mas y manejas muy bien las emociones humanas por lo que veo.
Tienes a mi parecer mucho talento .
Este post es hermoso y bueno de verdad me gusta mucho como escribes
Felicitaciones
Besos
Erick
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